
París es otra vez el escenario de violentas manifestaciones contra el encarecimiento de la vida en el que cientos de individuos se enfrentaron a las fuerzas de seguridad, informó la Prefectura de Policía francesa.
En la capital de Francia, los manifestantes lanzaron proyectiles contra policías y gendarmes y algunos dañaron las fachadas de edificios para arrancar piedras, según la Prefectura, que identificó a los participantes como integrantes de “grupos de ultraizquierda”.

Las fuerzas de seguridad respondieron con gases lacrimógenos y avanzaron para dispersar a los grupos violentos y mantenerlos a distancia.
Pese a los incidentes, la marcha inició su recorrido desde la plaza de la República hacia la plaza de Clichy, mientras continuaban las operaciones policiales en la zona.

Las autoridades detuvieron a 272 personas, principalmente por presunta participación en grupos organizados para cometer actos violentos o daños materiales y por agresiones contra agentes de la autoridad, según la Prefectura.
Ante el temor a los incidentes, el ministro del Interior, Laurent Núñez, había movilizado a 10.000 policías y gendarmes para esta jornada en todo el país, de los cuales 5.000 en París.

Las protestas, convocadas contra la inflación y la pérdida de poder adquisitivo, movilizaron a colectivos diversos en distintas partes de Francia y han estado acompañadas de enfrentamientos y daños materiales en varias ciudades.

















