Un truco casero para potenciar tu rosal: cómo utilizar las cáscaras de naranjas para tener unas rosas sanas y bellas en el jardín
Aporta a la base de tus plantas una generosa dosis extra de potasio y fósforo . El fósforo es bueno para el crecimiento nuevo, y el potasio ayuda a estimular la floración y el cuajado de frutos, además de mejorar la tolerancia a la sequía.
Si sos amante de las plantas de jardín y querés potenciar la floración de las rosas en verano, hay un secreto que está más cerca de lo que crees: no tenés que salir de tu hogar, ni comprar productos costosos, con la cáscara de naranja podés obtener grandes resultados.
Este truco casero ayuda a la floración de forma natural, sin la necesidad de tener que recurrir a fertilizantes industriales. Este residuo de cocina mejora el suelo y estimula el crecimiento saludable de cada planta.
La cáscara de naranja es excelente para los rosales, actuando como abono orgánico (aporta nitrógeno, potasio y calcio) y repelente natural contra hormigas, caracoles y babosas gracias al limoneno. Se puede utilizar fresca (picada), seca al sol sobre el sustrato, o incluso en infusión como insecticida para rociar.
Formas de aplicación en los rosales:
- Repelente directo: picar cáscaras de naranja frescas y colócalas alrededor de la base del rosal. Esto ahuyenta plagas perjudiciales y, al descomponerse, aporta nutrientes.
- Abono seco: dejar secar las cáscaras al sol, tritúralas y mézclalas con la tierra superficial para potenciar la floración y estimular el crecimiento.
- Té o infusión (Rociador): dejar reposar las cáscaras en agua por 24 horas y utiliza esa agua para regar, o licúa las cáscaras con agua y úsalo como insecticida casero para rociar sobre las hojas.
- Contra hormigas: las cáscaras frescas son muy eficaces si se colocan cerca de los caminos de las hormigas o directamente en el hormiguero, ya que el aroma intenso altera sus senderos.
La descomposición de las cáscaras de las naranjas libera nutrientes clave para el crecimiento de las plantas. Además, su contenido en limoneno ayudará a prevenir plagas. Es importante usarlas con moderación para no alterar demasiado el pH del suelo. No obstante, usarlas como fertilizante es, sin duda, una opción ecológica y sostenible para el cuidado de tus plantas y del planeta.
Trucos para que crezcan sanas
Las rosas crecen mejor en lugares que reciben de 6 a 8 horas de luz solar directa al día y están protegidos del viento fuerte. Necesitan un suelo bien drenado, rico en materia orgánica y con un pH ligeramente ácido a neutro (5.5 a 7.0). Prosperan en climas con temperaturas diurnas de unos 20°.
Ubicación ideal:
- Jardín: zonas soleadas, protegidas de vientos fuertes, pero con buena ventilación.
- Macetas: se requiere un drenaje adecuado y riego frecuente, cuidando de no encharcar el sustrato.
- Esquejes: se pueden enraizar usando técnicas como mini invernaderos hechos con botellas de plástico, ubicados en lugares con calor y luz.