
Durante 66 años, un pequeño pájaro de Bolivia pasó inadvertido para la ciencia como especie independiente. Su parecido con otras aves de Brasil llevó a los especialistas a clasificarlo dentro de grupos ya conocidos, sin advertir que sus características escondían una historia evolutiva completamente diferente.
El misterio finalmente comenzó a resolverse cuando un equipo internacional de ornitólogos examinó su información genética, el color de sus ojos, las características de su plumaje y sus vocalizaciones. Los resultados permitieron identificar al verdillo del Beni (Hylophilus moxensis), una especie de ave cantora que habita en las sabanas inundables del departamento de Beni, en Bolivia.

El descubrimiento, publicado en la revista científica Avian Systematics, no solo permitió corregir una clasificación mantenida durante décadas, sino también comprender mejor la biodiversidad de una región sudamericana que todavía conserva especies poco estudiadas.
El hallazgo de 1960: de ave común en Brasil a enigma para la ciencia
La historia comenzó en 1960, cuando se registraron ejemplares de pequeños pájaros verdosos en los matorrales pantanosos de las sabanas del Beni, una extensa región natural del norte de Bolivia.
Debido a sus similitudes físicas, los especialistas consideraron que aquellas aves pertenecían a poblaciones aisladas de dos especies conocidas en Brasil: el verdillo de corona rojiza (Hylophilus poicilotis) y el verdillo de ojos grises (Hylophilus amaurocephalus).

Ambas especies comparten características con otros integrantes del género Hylophilus, perteneciente a la familia Vireonidae. Sus plumajes presentan tonalidades verdes, amarillas, grises y marrones, una combinación que dificulta diferenciarlas mediante la observación superficial.
Esta semejanza fue uno de los principales motivos por los que el ave boliviana permaneció durante más de seis décadas sin ser reconocida como una especie independiente. Sin embargo, una investigación encabezada por el ornitólogo Paul van Els, vinculado al Museo Nacional de Historia Natural de La Paz, Sovon y Anthus Bolivia, permitió revisar aquella clasificación.
Los científicos encontraron que las diferencias entre los ejemplares bolivianos y sus parientes brasileños eran mucho más profundas de lo que sugería su apariencia.
Cómo el análisis genético reveló la existencia de una especie única
Para determinar el verdadero origen del verdillo del Beni, los investigadores estudiaron un gen mitocondrial y tres genes nucleares, que permitieron reconstruir las relaciones evolutivas entre las poblaciones analizadas.

Los resultados demostraron que el ave boliviana constituye una rama evolutiva diferente, emparentada con el grupo integrado por Hylophilus poicilotis y Hylophilus amaurocephalus, pero separada de ambas especies.
Uno de los datos más sorprendentes fue la antigüedad de esta separación: el linaje del verdillo del Beni se habría diferenciado hace aproximadamente 6,6 millones de años, mientras que las dos especies brasileñas se separaron entre sí hace alrededor de 3,5 millones de años.
Esto significa que, aunque las tres aves pueden parecer similares, sus historias evolutivas comenzaron a diferenciarse millones de años atrás. Los autores explicaron una de las principales dificultades de la identificación: “La variación morfológica entre muchas especies de Hylophilus greenlet es relativamente escasa”.
El estudio también encontró diferencias físicas importantes. A diferencia de sus parientes brasileños, el verdillo del Beni no presenta marcas negras o marrones en las plumas que rodean sus oídos y posee ojos de color marrón oscuro uniforme.
“En algunas especies, el color del iris puede ser uno de los caracteres más útiles para diferenciarlas de otras especies congéneres de aspecto similar”, indicaron los investigadores.

A estas particularidades se sumaron diferencias en sus vocalizaciones. Los especialistas descubrieron que su canto incluye notas con forma de “V” y llamadas con componentes sonoros que no aparecen de la misma manera en las otras dos especies analizadas. La combinación de estas evidencias genéticas, físicas y acústicas permitió respaldar su reconocimiento como una especie distinta.
Verdillo del Beni: las claves del ave que engañó a los científicos por 66 años
El verdillo del Beni (Hylophilus moxensis) recibe su nombre científico en referencia a los Llanos de Moxos, una extensa región de sabanas y humedales del departamento boliviano de Beni.
Su hábitat está compuesto por matorrales y zonas pantanosas que experimentan inundaciones estacionales. Estas condiciones ambientales forman parte de un ecosistema de gran riqueza biológica, donde habitan numerosas especies de aves.

Entre las principales características que permitieron identificarlo se destacan:
- Su origen geográfico: habita en las sabanas inundables del Beni, en Bolivia.
- Su historia evolutiva: su linaje se separó del de sus parientes brasileños hace aproximadamente 6,6 millones de años.
- Sus ojos: presenta un iris marrón oscuro uniforme.
- Su plumaje: carece de las marcas oscuras en la zona de los oídos que caracterizan a las especies comparadas.
- Su canto: emite vocalizaciones con particularidades acústicas que ayudan a distinguirlo.
Aunque los investigadores no consideran que actualmente se encuentre amenazado, reconocieron que todavía existen interrogantes sobre su distribución y la cantidad de ejemplares que habitan la región.
La falta de información poblacional representa un desafío para establecer con precisión su estado de conservación. En ese contexto, los especialistas remarcaron la importancia de proteger los ecosistemas donde vive esta ave recién reconocida.
El reconocimiento del verdillo del Beni demuestra que incluso especies observadas durante décadas pueden esconder diferencias desconocidas para la ciencia. También pone de manifiesto la importancia de combinar herramientas genéticas, estudios del comportamiento y observaciones de campo para comprender la diversidad de aves que habitan Sudamérica.
La investigación original fue publicada el 1 de enero de 2026 en la revista Avian Systematics, volumen 3, número 3, páginas 17-37, bajo el título A new species of greenlet from Bolivia in the Hylophilus poicilotis/amaurocephalus group (Vireonidae). El trabajo fue realizado por Paul van Els, Miguel Montenegro-Avila, Nicole Avalos, Tini Wijpkema y Jacob T. Wijpkema.






















