Día Internacional del Yoga: los increíbles beneficios de esta práctica milenaria y los distintos tipos que existen

El Día Mundial del Yoga es una oportunidad para tomar conciencia sobre las ventajas que tiene a nivel físico, mental y emocional el incluir esta práctica a nuestra vida.

Por Candela Bonacalza

Miércoles 21 de Junio de 2023 - 06:56

Yoga en grupo. Foto: Alamy Yoga en grupo. Alamy

Para miles de personas en todo el mundo, el yoga se ha convertido en el camino ideal para reducir el estrés diario, calmar la mente, aumentar la felicidad y lograr un cuerpo sano, fuerte y flexible. Por eso, cada 21 de junio se celebra el Día Mundial del Yoga, con el objetivo de concientizar a la población sobre los beneficios de esta práctica milenaria. Es importante destacar que esta fecha fue oficialmente establecida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el año 2014.

Esta disciplina de tradición antigua se originó en la India hace aproximadamente 5.000 años. En sus inicios, el yoga no se desarrolló como una forma de ejercicio físico, sino como una práctica enfocada en alcanzar la iluminación espiritual y la disciplina mental. Según la ONU, “el yoga no se trata solo de ejercicios, se trata de una manera de descubrir el sentido de identidad de uno mismo, el mundo y la naturaleza”.  Por esta razón, para muchos, representa un estilo de vida.

Una mujer practicando yoga. Alamy Una mujer practicando yoga. Alamy

La palabra yoga proviene del sánscrito “Yuj”, que significa “unión”, ya que simboliza la conexión entre la mente, el cuerpo y el espíritu. Para lograr este objetivo, se emplean una serie de posturas (asanas) que se combinan con la práctica de ejercicios de respiración (pranayama) y meditación. Es precisamente a través de esta combinación de elementos que el yoga despliega toda su profundidad y riqueza.

Saltos y alegría. Unsplash

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¿Cuáles son los beneficios del yoga?

La práctica regular de yoga ofrece innumerables beneficios tanto físicos como mentales. Se lo considera uno de los mejores caminos para mantenerse en forma en todos los aspectos.

A nivel físico, el yoga ayuda a fortalecer los músculos, mejora la flexibilidad y aumenta la resistencia. A través de las diferentes asanas (posturas) se trabaja el equilibrio, la coordinación y la estabilidad corporal. Además contribuye a mejorar la postura, aliviar dolores musculares, promover una mejor circulación sanguínea y fortalecer el sistema inmunológico. También desempeña un rol importante en el tratamiento de enfermedades no transmisibles como la hipertensión, el asma bronquial, la diabetes, los trastornos del sueño, la depresión, entre otros.

Sesión de yoga previa al Día Internacional del Yoga en Sri Lanka. Efe Sesión de yoga previa al Día Internacional del Yoga en Colombo, Sri Lanka. Efe 

La prestigiosa Universidad de Harvard ha realizado diversas investigaciones que respaldan los beneficios de esta disciplina para la salud. “El yoga puede mejorar la sensibilidad a la insulina en los músculos, aumentar la circulación sanguínea y reducir el estrés, factores que pueden desempeñar un papel importante en el manejo de la diabetes. Además la práctica regular puede mejorar los niveles de glucosa, los niveles de lípidos, la presión arterial y la composición corporal en adultos con diabetes tipo 2”, explica uno de los estudios hechos por la institución.

En cuanto a los beneficios mentales, es una excelente herramienta para reducir el estrés y la ansiedad. También mejora la calidad del sueño al promover la relajación y el equilibrio en el cuerpo y mente, lo que facilita un descanso más reparador. A través de técnicas de respiración y meditación, esta práctica logra incrementar la atención, la concentración y cultivar una mayor conciencia.

Cuidado emocional y bienestar. Foto: Alamy

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¡El yoga es para todos!

El yoga es una práctica inclusiva que se adapta a las necesidades de cada persona, sin importar su edad, nivel de condición física o experiencia previa. La clave está en romper los límites autoimpuestos y avanzar al propio ritmo, respetando nuestras posibilidades individuales.

Día mundial del Yoga. Foto REUTERS Día Mundial del Yoga. Reuters. 

Además, el yoga se adapta perfectamente al acelerado ritmo de vida actual. Cuenta con secuencias breves, como la famosa práctica del Surya Namaskar o “saludo al sol”, que se puede realizar en tan solo 15 minutos. Estas secuencias fueron cuidadosamente diseñadas para brindar beneficios significativos en un corto periodo de tiempo, lo que permite aprovechar al máximo la práctica, incluso para aquellos que tienen una agenda ocupada.

Yoga, actividad física. Foto: Unsplash.

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¿Qué tipos de yoga hay?

Aunque el yoga es una disciplina única, en los últimos años ganó mucha popularidad, lo que ha dado lugar a la aparición de numerosas variantes que se adaptan a las diversas necesidades.

Es importante tener en cuenta que cada estilo presenta enfoques y características distintas que van desde prácticas más suaves y orientadas a la relajación hasta estilos más dinámicos y físicamente exigentes. ¿Cuál es la opción más adecuada para aquellos que desean iniciarse en esta disciplina? La elección dependerá de los objetivos personales y las limitaciones físicas de cada individuo.

Cientos de tailandeses y extranjeros celebran en Bangkok el Día Internacional del yoga. Junio 2023. Efe.

Terapias complementarias. Foto Unsplash.

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Algunos de los principales tipos de yoga que podés practicar:

  • Hatha: este tipo de yoga es considerado el más clásico y el que da origen a la mayoría de las variantes. Se combinan diferentes elementos que se enfocan en el equilibrio, la fuerza, la flexibilidad, la respiración y la meditación. Se caracteriza por ser una práctica menos intensa, lo que la convierte en una opción ideal para quienes están dando sus primeros pasos en el yoga.

  • Vinyasa: también es conocido como “yoga flow”. Se trata de un estilo más dinámico que se centra en una respiración específica que coincide con los movimientos fluidos de las posturas. Los movimientos son continuos, transitando de una secuencia a la siguiente.

  • Kundalini: este estilo se centra en la “energía de la fuerza vital”, también conocida como “prana”. En esta práctica, se utiliza un mantra, que es una declaración utilizada para enfocar los pensamientos, seguido de ejercicios de respiración y posturas progresivas. Además, en ocasiones se incluyen la meditación y los cantos.

  • Ashtanga: se caracteriza por su estructura rigurosa, donde las poses específicas se enseñan en seis series progresivas de dificultad creciente. Es un tipo de yoga vigoroso y de ritmo acelerado, en el cual las asanas se enlazan de manera fluida y continua, fluyendo de una a otra sin pausas.

  • Ying: esta práctica se distingue por moverse a un ritmo más lento y se enfoca en mantener cada postura durante un tiempo prolongado. Esta práctica se basa en el estiramiento, diseñado para liberar la tensión acumulada y aumentar la circulación sanguínea en las articulaciones.

  • Bikram: este estilo se basa en el poder terapéutico del calor, ya que se practica en una sala con una temperatura de 40 grados. Durante una hora y media, se sigue siempre la misma secuencia de posturas lo que proporciona beneficios fisiológicos significativos.

  • Iyengar: se destaca por su enfoque en la ejecución perfecta de las asanas, en la alineación corporal, la técnica apropiada y la respiración consciente. A través del uso de diversos accesorios como bloques, sillas, cinturones y otros accesorios, se facilita la práctica de las posturas para adaptarse a las necesidades de cada individuo, independientemente de su nivel de experiencia.

  • Restaurativo: es un método que se caracteriza por ser terapéutico y suave, basándose en las enseñanzas del Hatha e Iyengar. Su objetivo principal es la recuperación de lesiones, el alivio de dolores crónicos y la relajación del cuerpo y la mente. Se practican posturas tanto pasivas como activas , para promover la sanación y el bienestar.

Evento de yoga, EFE Niños practicando yoga. EFE 

El yoga se consolidó como una de las formas más efectivas de mantenerse en forma en todos los aspectos de nuestra vida. Cada día, la comunidad de “yoguis” sigue en constante crecimiento, atraída por los increíbles beneficios que esta práctica ofrece tanto para el cuerpo como para la mente. 

Esta disciplina milenaria es una poderosa herramienta para cultivar la paz interior, la serenidad y la armonía en nuestro día a día. Además, nos guía en el camino de conectarnos con nuestro ser, practicar la gratitud y vivir plenamente el presente. ¡Namaste!