
La conocida “puesta a punto italiana”, un recorrido prolongado con auto por carretera para que el motor alcance su temperatura habitual, volvió a estar en debate tras las declaraciones de Scotty Kilmer, mecánico estadounidense con 58 años de experiencia. De acuerdo con su mirada, esta práctica puede ayudar a reducir ciertos residuos en el motor, aunque su eficacia varía según el tipo de sistema de alimentación.
Kilmer advirtió que los trayectos cortos, típicos de la conducción urbana, suelen implicar arranques frecuentes y períodos breves de funcionamiento. Cuando el motor no llega a su temperatura normal, puede acumular humedad y residuos, lo que afecta su rendimiento a largo plazo.
Qué motores pueden beneficiarse de la gasolina para limpiar válvulas
El especialista aclaró que el efecto de la gasolina sobre las válvulas depende del sistema de inyección. En los motores con inyección indirecta, el combustible pasa por las válvulas de admisión y puede ayudar a reducir ciertos depósitos.
Sin embargo, en los motores de inyección directa, la gasolina ingresa directamente en los cilindros y no limpia esas válvulas de la misma manera.

Por eso, circular durante más tiempo no garantiza eliminar la carbonilla ni reparar una falla. Si el auto presenta pérdida de potencia o fallas, lo indicado es realizar un diagnóstico mecánico profesional.
La importancia del mantenimiento preventivo
Kilmer también remarcó que esta práctica no reemplaza los cambios de aceite ni el mantenimiento preventivo recomendado por el fabricante. Mantener el cronograma de servicios es clave para evitar problemas mayores y asegurar la vida útil del motor.
En definitiva, aunque la “puesta a punto italiana” puede aportar beneficios en algunos casos, no es una solución mágica para todos los motores ni para cualquier tipo de avería.















