Manchas, picazón y dolor en la piel: cómo reconocer y tratar el sarpullido severo durante los días de calor
El aumento de las temperaturas y la humedad favorece la aparición de este tipo de lesiones, sobre todo en los bebés. Qué dicen los especialistas del Hospital de Clínicas sobre su prevención y tratamiento.

Los días de extremo calor pueden traer severos problemas de salud para las personas. Según la recomendación de los médicos, hay que prestarle especial atención a los bebés y los adultos mayores, ya que son los más sensibles a temperaturas extremas.
Sin embargo, un golpe de calor no es de lo único que hay que preocuparse, ya que también pueden aparecer algunas lesiones en la piel que interfieren con la regulación de la temperatura corporal y aumentan el riesgo de agotamiento e incluso infección.
Durante los meses de intenso calor y alta humedad, es muy frecuente la aparición de molestias en la piel vinculadas a la sudoración extrema. De hecho, una de las más comunes señaladas por el Hospital de Clínicas de la UBA es denominada “sarpullido por calor”, conocido médicamente como miliaria o sudamina, una afección benigna que afecta principalmente a bebés, aunque también puede presentarse en niños y personas adultas.

Según explicó el Dr. Ariel Sehtman (MN 82.978), médico dermatólogo del Hospital: “El sarpullido por calor aparece cuando los conductos que llevan el sudor hacia la superficie de la piel se obstruyen. Esto provoca que la transpiración quede atrapada debajo de la piel y genere inflamación e irritación”.
En este mismo sentido, el especialista remarcó que, consecuencia de esta obstrucción, la piel desarrolla pequeñas vesículas transparentes, de pocos milímetros, que se asemejan a gotas de agua y suelen romperse con facilidad. Estas lesiones pueden acompañarse de enrojecimiento, picazón de distinta intensidad y, en algunos casos, ardor, dolor o sensación de quemazón. La molestia suele intensificarse si la persona continúa transpirando, lo que prolonga la irritación cutánea.
Y si bien es cierto que no existe una única causa, hay ciertos factores que aumentan el riesgo de padecer sarpullido por calor. Entre los más frecuentes se encuentran:
- Altas temperaturas y humedad ambiental
- Sudoración abundante
- Uso de ropa ajustada o poco transpirable
- Actividad física intensa

También puede aparecer en personas con fiebre prolongada, pacientes hospitalizados o con movilidad reducida. En los recién nacidos, la miliaria suele relacionarse con la inmadurez de los conductos sudoríparos, especialmente durante las primeras semanas de vida.
Estas lesiones, suelen aparecer en zonas con pliegues o de mayor ficción de la piel, tales como las axilas, la ingle, los codos e incluso los muslos. En bebés -a quienes hay que prestarles muchísima más atención durante el verano- se suele ver en el cuello, los hombros y el pecho.
Sarpullido por calor: cuáles son los tipos de lesiones en la dermis y cómo tratarlos
El Dr. Sehtman insistió en que este tipo de lesiones suelen ser de intensidad variable y, en algunos casos, pueden presentar una sensación de severo ardor e incluso quemazón. “La incomodidad puede intensificarse cuando la persona continúa transpirando, lo que perpetúa la irritación de la piel”, señaló el especialista.
De hecho, el médico remarcó además que, dependiendo de la profundidad de la obstrucción de los conductos sudoríparos, existen distintas formas clínicas de miliaria:
- Miliaria cristalina: es la forma más superficial. Se manifiesta con pequeñas vesículas sin enrojecimiento y es frecuente en recién nacidos y adultos.
- Miliaria rubra: es la más común. Produce enrojecimiento, pápulas y picazón intensa, y puede complicarse con infecciones.
- Miliaria profunda: es menos frecuente. Presenta lesiones más firmes y profundas, suele aparecer tras episodios repetidos y se asocia a mayor riesgo de alteraciones en la sudoración.
“En algunos casos, la obstrucción puede provocar una disminución o ausencia de sudoración en las zonas afectadas, lo que interfiere con la regulación de la temperatura corporal y aumenta el riesgo de agotamiento por calor”, advirtió el Dr. Sehtman.

En caso de que el paciente comience a notar este tipo de lesiones en la dermis, deberá consultar con un dermatólogo para poder comenzar un tratamiento a tiempo. Éste consiste, principalmente, en reducir la temperatura corporal y mantener la piel seca, permanecer en ambientes frescos y bien ventilados, usar ropa holgada de algodón y evitar productos grasos sobre la piel suele ser suficiente para que el cuadro mejore en pocos días. En algunos casos, pueden indicarse lociones calmantes para aliviar la picazón.
Por otro lado, se recomienda consultar al médico si al cabo de dos o tres días la piel no mejora, si aparecen signos de infección como pus, dolor o hinchazón, o si se acompaña de fiebre. En cuadros más severos, el profesional puede indicar tratamientos específicos, como corticoides tópicos o antihistamínicos.
“La mayoría de los casos tiene muy buen pronóstico y se resuelve al disminuir la exposición al calor y la humedad”, concluye el especialista. Sin embargo, en personas predispuestas, los episodios pueden repetirse durante el verano, por lo que la prevención y el cuidado de la piel son fundamentales.



















