Dieta basada en plantas: beneficios, qué alimentos incorporar y por qué todo el mundo habla de ella
La alimentación es un aliado a la hora de prevenir diferente tipo de enfermedades y una opción moderna puede ser una buena alternativa. Conocé todos los detalles en la nota.

La alimentación de mala calidad es responsable directa de millones de casos de enfermedades y muertes en el mundo.
Patologías como infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, diabetes y obesidad podrían reducirse en gran medida mejorando la dieta. Para esto, la alimentación puede ser un gran aliado y la naturaleza puede dar su gran aporte.

Una dieta basada en plantas es un patrón alimentario en el que predominan los alimentos de origen vegetal mínimamente procesados.
Hablamos de patrón alimentario porque en la mayoría de las comidas se repiten, y predominan, ciertos grupos de alimentos, lo cual justamente constituye un patrón.

Tal como explica Ariel Kraselnik, médico cardiólogo (MN nacional 149.924 - MN provincial 26.170) y docente, una dieta basada en plantas cuenta con hortalizas, frutas, granos integrales, legumbres, semillas y frutos secos, mientras que son mínimamente procesados, no tienen agregados como azúcares o grasas industriales, ni tampoco colorantes, resaltadores del sabor, aromatizantes, emulsionantes, conservantes, etc.
Se ha demostrado que una alimentación basada en plantas reduce la grasa corporal y mejora la sensibilidad a la insulina, a la vez mejorando otros factores de riesgo cardiovascular como los niveles de colesterol, la presión arterial y la inflamación, y además, son seguras en el largo plazo.
Componentes centrales
Frutas
Manzana, banana, durazno, pera, pomelo, naranja, kiwi, mandarina, papaya, uvas, frutillas, cerezas, sandía, melón, arándanos, moras, frambuesas, tomate, etc.
Vegetales
Hojas: Lechuga, espinaca, rúcula, acelga, kale, etc..
Tubérculos papa, batata, mandioca, cebolla, remolacha, zanahoria, ajíes, apio, palta, rabanito, nabo, chauchas, brócoli, coliflor, repollo, zapallo, berenjenas, etc.

Granos integrales
Trigo, avena, cebada, centeno, arroz, trigo sarraceno, trigo burgol, mijo, quinoa, etc.
Legumbres
Lentejas, garbanzos, soja, arvejas, lentejas turcas, porotos en distintas variedades: (alubia, pallares, negros, rojos, adzuki, mung, etc.)
Semillas
Girasol, sésamo, chía, lino, calabaza, amapola, etc.
Frutos secos
Almendras, nueces, castañas, avellanas, maní, etc.



















