
La planta de cannabis medicinal comenzó a tener un marco regulatorio específico para el uso de personas enfermas en Argentina, y ahora Mendoza impulsó por primera vez en el país el acceso para que los perros y gatos también puedan ser medicados con las propiedades de este ejemplar.
Se trata de la primera provincia del país en crear un programa destinado a ordenar el acceso a tratamientos veterinarios con derivados de esta planta, una medida que alcanza a perros, gatos y otras especies que presenten patologías susceptibles de este tipo de abordaje.

Esta iniciativa busca establecer condiciones óptimas para que estos tratamientos sean realizados bajo supervisión profesional, con productos controlados y con seguimiento clínico. Por eso, se creó el instrumento mediante el Registro y Programa de Acceso a Cannabis Medicinal para Pacientes Veterinarios (REPROVET), que forma parte del sistema provincial de regulación del cannabis medicinal y establece requisitos tanto para los profesionales como para quienes participan del circuito de producción y acceso.
Cannabis medicinal para perros: qué es el REPROVET y cómo funciona
El REPROVET es un programa creado en la provincia de Mendoza para regular el uso veterinario del cannabis medicinal y sus derivados. Su objetivo es garantizar un acceso seguro, controlado y trazable a estos productos, además de establecer mecanismos de fiscalización y seguimiento de los animales que reciban tratamientos.
La normativa contempla distintas etapas: desde la prescripción veterinaria hasta la producción, el procesamiento y el control de calidad de los derivados destinados a fines terapéuticos. También prevé el registro de los profesionales habilitados, los pacientes veterinarios y sus tutores responsables.
De esta forma, el programa busca que no se realicen tratamientos sin controles y establecer condiciones para conocer qué productos se utilizan, quiénes los elaboran y un seguimiento especial para ver cómo evoluciona cada perrito o gatito tratado.

Qué requisitos deben cumplir los veterinarios para recetar cannabis medicinal
Los profesionales que quieran prescribir cannabis medicinal para animales deben inscribirse en el Registro de Médicos Veterinarios Prescriptores (REMVEP), cumplir con los requisitos establecidos por la normativa y acreditar formación específica en medicina cannabinoide veterinaria.
Además, deben contar con matrícula vigente y mantener registros clínicos de cada paciente. Esto incluye información sobre el diagnóstico, el tratamiento indicado, las dosis y los controles periódicos para evaluar la evolución del animal.
La habilitación profesional tiene una vigencia determinada y debe renovarse de acuerdo con las condiciones previstas en el régimen. El objetivo es que la indicación y el seguimiento de estos productos queden en manos de especialistas capacitados, con responsabilidad sobre las decisiones terapéuticas.
Cómo pueden acceder los dueños de perros a estos tratamientos
Para los tutores de mascotas, el punto central es que el acceso al cannabis medicinal debe realizarse mediante un veterinario habilitado y dentro del sistema regulado. No se trata de una autorización para administrar productos de cannabis por cuenta propia ni de utilizar preparados de composición desconocida.
El profesional debe evaluar el estado de salud del animal, determinar si existe una indicación terapéutica y establecer cómo se realizará el seguimiento. El programa también contempla el registro de los pacientes veterinarios y de las personas responsables de su cuidado.
Por eso, ante una enfermedad o un síntoma persistente, el primer paso es consultar con un veterinario. La posibilidad de utilizar derivados del cannabis depende de la evaluación clínica y de las condiciones previstas por la normativa provincial.
¿Qué dolencias puede ayudar a tratar el cannabis medicinal en perros?
- Dolor crónico y artrosis: el cannabidiol (CBD) se investigó para aliviar el dolor asociado con la osteoartritis y mejorar la movilidad. Es una de las aplicaciones con resultados clínicos prometedores, aunque no todos los estudios encontraron beneficios.
- Epilepsia y convulsiones: algunas investigaciones observaron una reducción en la frecuencia de las convulsiones en perros con epilepsia, como complemento de los tratamientos convencionales.
- Ansiedad y problemas de comportamiento: se estudia su posible utilidad frente al estrés, la inquietud y determinadas conductas compulsivas, pero todavía hacen falta estudios más concluyentes.
- Dolor posquirúrgico: se evaluó su uso para controlar el dolor después de una operación, aunque los resultados son variables.
















