
La vitamina D, denominada la "vitamina de la luz del Sol", se encuentra presente en muy pocos alimentos. Por este mismo motivo, los especialistas recomiendan satisfacer la necesidad de la misma a través de fuentes exógenas, como el Sol.
Sin embargo, los rayos UV son cada vez más fuertes y peligrosos, lo que hace que adquirirla por medio de esta fuente sea realmente riesgoso: ¿cómo darle al cuerpo la vitamina D necesaria sin poner en riesgo la salud?

Tomar Sol, vitamina D. Foto: Unsplash
La función de la vitamina D
La vitamina D es una vitamina liposoluble que actúa en prácticamente todos los órganos y sistemas del organismo. Es fundamental para la salud de los huesos, los dientes y la absorción del calcio a nivel intestinal.
Contribuye a la prevención del raquitismo infantil, enfermedad que causa debilitamiento y deformación de los huesos. En los adultos, previene la osteomalacia, que genera dolor óseo y debilidad muscular.
Un micronutriente, fuente de vitamina D
La nutricionista de SANNA División Ambulatoria, Jenny García, dio una alternativa posible para incorporar esta vitamina por medio de la alimentación.

Tomar sol, vitamina D. Foto: Unsplash
Si bien este complemento no se encuentra en todos los alimentos de forma natural, hay algunas opciones que pueden aportar las cantidades necesarias: trucha, salmón, atún, caballa, hígado de vaca, lácteos, yema de huevo, algunos hongos, palta, bebidas vegetales, cereales, yogures y manteca.
Incorporar estos alimentos a la dieta diario y exponerse por periodos cortos al Sol, hará que los niveles de la misma alcancen la cantidad necesaria.
Déficit de vitamina D
La falta de esta vitamina en el organismo, puede provocar:
- Alteraciones en el metabolismo óseo
- Alteraciones en tejidos y sistema inmunológico
- Complicaciones cardiovasculares

Vitamina D. Foto: Unsplash
"En revisiones clínicas, se evidencia que un aporte deficiente de vitamina D, está relacionado con cáncer, enfermedades autoinmunes, diabetes y depresión", explicó García.


















