Revuelo en el tango: el Mundial en el que Gardel tuvo que elegir entre Argentina y Uruguay

El máximo exponente del género era toda una celebridad en el Río de la Plata, un hecho deportivo de gran magnitud lo tuvo de máximo espectador y sorprendió por su actitud.

Gardel junto a los campeones de 1930
Gardel junto a los campeones de 1930 Foto: Archivo

El fútbol mueve multitudes desde sus comienzos. El primer Mundial de 1930 así lo demostró, el mismo se llevó a cabo en Uruguay, donde Carlos Gardel se encontraba actuando en pleno auge de su carrera. Muchos se preguntan hacia dónde fue corazón debido a que su figura estaba plenamente relacionada con el Río de la Plata.

Si bien solo le cantó querido a Buenos Aires, es interesante explorar sus vínculos para entender qué decidió en medio del fervor popular de un evento trascendental en el deporte.

Carlitos y el deporte Foto: Archivo

Gardel y el Mundial

El evento comenzó oficialmente el 13 de julio y el día 11, el Zorzal estuvo junto a sus guitarristas en la concentración argentina en el hotel La Barra de Santa Lucía. Según el diario La Razón, “llevó al campamento argentino la alegría de sus canciones”.

El seleccionado estaba en la cuenta regresiva para el debut frente a Francia y junto a sus guitarristas, el uruguayo Aguilar y el argentino Guillermo Barbieri, dialogaron con las estrellas argentinas como el arquero Ángel Bossio, el goleador Guillermo Stábile, el capitán Manuel “Nolo” Ferreyra, Fernando Paternoster, Luis Monti, Francisco Varallo y Carlos Peucelle.

También se hicieron presentes el director técnico Francisco Olazar y su asistente Juan José Tramutola. El Zorzal les cantó Corrientes y Buenos Aires. Argentina y Uruguay llegarían a la final del 30 de julio.

El Zorzal Criollo junto a la selección argentina Foto: Archivo

Barbieri le dijo a La Razón: “Tengo una fe ciega en los muchachos argentinos, son guapos y grandes jugadores. Si llega a jugar en el centro el gran Stábile, no solo ganamos, sino que los vamos a llenar de goles”. Aguilar, por su parte, declaró: “Yo soy uruguayo, y los de esta tierra juegan al fútbol como nadie. Solo los argentinos son los que pueden ganarnos, pero no hay que olvidar que cuando juegan los celestes hay que abrir la cancha”.

El pronóstico de Gardel

El enviado del mencionado medio argentino le pidió al Morocho del Abasto que se anime a dar un pronóstico para la final: “El fútbol es más difícil de acertar que las carreras y ya sabemos que en el hipódromo no acierta nadie. Sin aventurar un pronóstico diré solamente que los rioplatenses serán de los más difíciles y que si llegan a la final, habrá que tirar la monedita para saber quién gana. Ambos son buenos y juegan un fútbol maravilloso y artístico y ahora que veo a los nuestros tan alegres y decididos, cabe esperar que, ganando o perdiendo, lo sabrán hacer como buenos criollos, es decir, con todos los honores”.

Gardel también tuvo tiempo para visitar la concentración uruguaya en el club Olimpia, compartió una comida, contó chistes e interpretó como regala Isla de Flores y La uruguayita Lucía. Se despidió con deseos de suerte para quienes llamaba “los magos del balón”.

Gardel visitando a la concentración celeste Foto: Archivo

Paternoster se animó y él consultó al cantante si se quedaba a ver el partido: “No, muchachos. Quise cantarles unos tangos y nada más. ¡No quiero que haya ganadores!”.

El partido fue digno de una final. Abrió el marcador para los locales Pablo Dorado a los doce minutos de juego. Los argentinos lo daban vuelta poniéndose dos a uno con goles de Carlos Peucelle, en el minuto 20 y Guillermo Stábile en el 37.

Pero los uruguayos se repusieron y convirtieron 3 goles: a poco de iniciado el segundo tiempo, José Pedro Cea; Victoriano Santos Iriarte, a los 68 minutos, y Héctor Castro, cuando faltaba un minuto para cumplir el tiempo reglamentario. La Celeste lograba así el primer título mundialista y el pronóstico de Gardel de que no haya ganadores, no pudo cumplirse.