Papa León XIV y su conexión con la Guerra de Malvinas
Papa León XIV y su conexión con la Guerra de Malvinas Foto: Foto generada con IA

Cuando el cardenal estadounidense Robert Francis Prevost fue elegido como papa León XIV el 8 de mayo de 2025, el mundo posó la mirada en su perfil pastoral, su mensaje pacifista y su fuerte impronta latinoamericana. Sin embargo, detrás de esa trayectoria marcada por la cercanía con los pueblos del sur global, existe una historia poco difundida que conecta al nuevo Pontífice con uno de los capítulos más sensibles de la memoria argentina: la Guerra de Malvinas. El epicentro de ese vínculo no está en Roma ni en Buenos Aires, sino en Chiclayo, una ciudad del norte del Perú donde fe, política internacional y solidaridad regional se cruzaron en silencio.

Bandera peruana en apoyo a los argentinos
Bandera peruana en apoyo a los argentinos

Chiclayo: la ciudad peruana donde nació el vínculo con Argentina

Chiclayo no es un nombre ajeno para León XIV. Allí fue designado administrador apostólico en 2014 y obispo en 2015, cargo que ejerció durante casi una década. En ese tiempo, no solo consolidó una profunda relación pastoral con la comunidad local, sino que también se empapó de una historia que la ciudad guarda con orgullo: su rol durante la Guerra de Malvinas de 1982.

Pocos lo saben, pero desde esa región peruana partieron diez cazabombarderos Mirage 5P de la Fuerza Aérea del Perú destinados a reforzar la defensa aérea argentina frente al Reino Unido. Las aeronaves, pertenecientes al Grupo Aéreo con base en Chiclayo, fueron bendecidas antes de su traslado y enviadas en una operación secreta que simbolizó el apoyo concreto del Perú a la causa argentina.

Aunque los aviones no llegaron a entrar en combate por el desenlace del conflicto, su presencia fue clave para la estrategia defensiva y, sobre todo, para elevar la moral en uno de los momentos más críticos del país.

Los aviones que Perú le brindó a la Argentina
Los aviones que Perú le brindó a la Argentina

Perú y Argentina: una hermandad reforzada por la Guerra de Malvinas

El respaldo peruano durante Malvinas no fue solo diplomático. Además del envío de armamento y municiones, hubo gestos humanos que marcaron una hermandad histórica entre ambos países. Pilotos peruanos se ofrecieron incluso a volar directamente a las islas y combatir junto a los argentinos, un hecho que décadas después sería reconocido oficialmente por la Fuerza Aérea Argentina con condecoraciones a los aviadores involucrados.

Este episodio fortaleció un lazo regional basado en la solidaridad latinoamericana frente a una potencia extranjera. En Chiclayo, esa memoria se transmite como parte de la identidad local, integrando patriotismo, cooperación internacional y valores cristianos de ayuda al prójimo.

Para León XIV, conocer esta historia no fue un dato anecdótico. Como pastor, entendió cómo la Iglesia también fue testigo, y en algunos casos acompañante espiritual, de decisiones estratégicas que trascendieron lo religioso y tocaron la dignidad de los pueblos.

La cercana relación con Perú del papa León XIV

El actual Papa no solo vivió en Perú: obtuvo la nacionalidad peruana, posee DNI vigente y nunca ocultó su afecto por la diócesis de Chiclayo, a la que saludó especialmente en su primer mensaje como Pontífice. Ese gesto, en español, fue leído como una señal clara de continuidad con la línea pastoral latinoamericana iniciada por Francisco.

Desde el Vaticano, León XIV ha sostenido un discurso firme contra la guerra y cualquier forma de violencia justificada en nombre de la fe, una postura que resuena con más fuerza cuando se la vincula a su pasado en una región marcada por el recuerdo de Malvinas.

El Papa León XIV dirige la oración del Ángelus desde la ventana del Palacio Apostólico en el Vaticano. Foto: via REUTERS

Hoy, su figura encarna una síntesis singular: un papa nacido en Estados Unidos, formado en América Latina y espiritualmente atravesado por historias donde la política internacional y la solidaridad entre pueblos se encontraron en silencio. La conexión entre León XIV, Chiclayo y la Guerra de Malvinas no es casual: es el reflejo de una memoria compartida que sigue viva y que, desde Roma, vuelve a interpelar al mundo.

Porque a veces, las grandes historias no nacen en los centros de poder, sino en ciudades lejos del foco, donde los gestos hacen historia.