
La campaña presidencial de Brasil entra en una etapa decisiva rumbo al balotaje del 25 de octubre. Lula da Silva intenta recuperar terreno frente a Flávio Bolsonaro y apunta a los más de 33 millones de electores que no participaron de la primera vuelta. El debate televisivo del domingo será una nueva oportunidad para convencer a los votantes indecisos y a quienes todavía no definieron su postura.
La última encuesta de Datafolha, difundida el jueves 15 de octubre, ubicó a Bolsonaro con el 51% de los votos válidos, frente al 49% del actual mandatario, Lula. La diferencia se encuentra dentro del margen de error de dos puntos porcentuales, por lo que configura un empate técnico.
El voto de los abstencionistas, la apuesta de Lula para el balotaje
Uno de los principales objetivos de la campaña oficialista es movilizar a los más de 33,4 millones de brasileños que no votaron en la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre. Ese universo electoral representa una oportunidad para modificar el resultado, en una elección que se anticipa ajustada.
El presidente también busca atraer a quienes votaron en blanco o anularon su sufragio. Según el analista Antonio Lavareda, presidente honorario de la Asociación Brasileña de Investigadores Electorales, Lula cuenta con una ventaja entre esos sectores. Sin embargo, el interrogante central es cuántos finalmente acudirán a las urnas el 25 de octubre.
Qué dice la última encuesta sobre Lula y Flávio Bolsonaro
El sondeo de Datafolha mostró una reducción de la distancia entre ambos candidatos. En votos totales, Flávio Bolsonaro obtuvo el 47% de las preferencias, mientras que Lula alcanzó el 45%. Los votos en blanco y nulos representaron el 6%, y los indecisos, el 2%.
El senador mantiene su ventaja en el sudeste brasileño, el sur, entre los votantes evangélicos y sectores de ingresos medios. Lula, en cambio, conserva mayor respaldo en el nordeste, entre los electores de menores ingresos y los católicos.
El debate del domingo puede marcar la recta final
Ambos candidatos tienen previsto enfrentarse el domingo por la noche en un debate televisivo transmitido por Band. El encuentro será una instancia clave para exponer propuestas, contrastar posiciones e intentar convencer a los electores que todavía no definieron su voto.
Con el balotaje previsto para el 25 de octubre, la movilización de los abstencionistas y la capacidad de ampliar sus bases electorales serán factores centrales en la recta final de una contienda marcada por la polarización y la escasa distancia entre los candidatos.















