
El FBI y la Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad de Estados Unidos (CISA) alertaron sobre posibles ataques dirigidos contra funcionarios electorales, candidatos, organizaciones políticas y equipos de campaña, según informó el periodista Ignacio Zuleta.
La advertencia fue publicada ante las elecciones legislativas estadounidenses de 2026. Sin embargo, las técnicas identificadas también podrían utilizarse en otros países, incluida la Argentina.
El comunicado no asegura que se haya cometido un fraude electoral mediante inteligencia artificial. La preocupación está puesta en el uso de estas tecnologías para realizar robos de contraseñas, suplantaciones de identidad, campañas de desinformación y ataques contra sistemas sensibles.
La inteligencia artificial vuelve más creíbles las estafas
Durante años, los mensajes fraudulentos podían reconocerse por sus errores ortográficos, traducciones defectuosas o frases poco naturales. La inteligencia artificial modificó ese escenario.
Los ciberdelincuentes ahora pueden producir correos electrónicos personalizados, utilizar expresiones locales y adaptar los mensajes a las características de cada víctima.

También pueden crear deepfakes, es decir, audios, imágenes o videos manipulados que imitan la voz y la apariencia de personas reales. Estos contenidos podrían utilizarse para hacerse pasar por un candidato, un funcionario o un integrante de una campaña.
Phishing y smishing: las amenazas que preocupan al FBI
La advertencia se concentra en dos modalidades de ataque.
El phishing utiliza correos electrónicos falsos para obtener información confidencial. El smishing aplica una estrategia similar mediante mensajes de texto o aplicaciones de mensajería.
En ambos casos, los atacantes buscan que la víctima abra un archivo, ingrese a un enlace peligroso o revele sus credenciales.
Los funcionarios electorales y los equipos políticos son objetivos especialmente atractivos porque pueden tener acceso a padrones, bases de datos, documentos internos y sistemas críticos.
El riesgo va más allá del conteo de votos
Una operación digital no necesita modificar directamente una elección para provocar daños. El acceso ilegal a una cuenta, la difusión de información falsa o la suplantación de una autoridad pueden generar confusión y desconfianza pública.
Un mensaje falso podría informar un cambio inexistente en el lugar de votación. Un audio manipulado también podría atribuir declaraciones engañosas a una figura política o electoral.
Por eso, las autoridades recomiendan consultar siempre fuentes oficiales antes de compartir información vinculada con una elección.
Cómo protegerse de los ataques
El FBI y la CISA aconsejan adoptar una serie de precauciones:
- Activar la autenticación multifactor.
- Utilizar contraseñas seguras y diferentes.
- Desconfiar de pedidos inesperados de información.
- Verificar las solicitudes mediante otro canal.
- No abrir archivos de remitentes desconocidos.
- Mantener actualizados los dispositivos.
- Revisar cuidadosamente videos, audios e imágenes.
- Capacitar al personal para detectar mensajes falsos.
Una advertencia que también alcanza a la Argentina
La alerta deja una enseñanza para todos los países: la seguridad electoral también depende de la protección de correos, celulares, cuentas institucionales y canales de comunicación.
Frente al crecimiento de los contenidos generados con inteligencia artificial, la principal defensa continúa siendo la verificación. Antes de responder o compartir una comunicación, es fundamental revisar el remitente y buscar la información en sitios oficiales.
La inteligencia artificial no produce por sí misma un fraude electoral, pero puede aumentar la escala, la velocidad y la credibilidad de las maniobras destinadas a engañar o robar información.



















