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En 2025, más de 1.500 huevos de flamenco quedaron abandonados en Chile: un año después, 975 crías lograron volar

Especialistas documentaron un resultado esperanzador en una de las regiones más importantes. El hallazgo también es relevante para la Argentina.

El abandono de más de 1.500 huevos que preocupó a los especialistas en Chile.
El abandono de más de 1.500 huevos que preocupó a los especialistas en Chile. Foto: Google Gemini.
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A más de 3.700 metros sobre el nivel del mar, en una de las regiones más áridas de Chile, miles de flamencos enfrentan cada año el desafío de reproducirse en condiciones ambientales extremas. Sin embargo, durante 2025, una de sus principales colonias sufrió un episodio que encendió las alarmas entre los especialistas: más de 1.500 huevos quedaron abandonados y no lograron completar su desarrollo.

El hecho ocurrió en el Salar de Maricunga, ubicado en la Región de Atacama, donde los flamencos andinos utilizan las lagunas de altura para construir sus nidos y criar a sus polluelos. La situación resultó especialmente preocupante porque se trata de una de las zonas reproductivas más importantes de Chile para esta especie, considerada vulnerable a nivel internacional.

El hecho ocurrió en el Salar de Maricunga, ubicado en la Región de Atacama, Chile.
El hecho ocurrió en el Salar de Maricunga, ubicado en la Región de Atacama, Chile. Foto: Google Gemini.

Pero un año después, el panorama cambió. Durante los monitoreos de 2026, profesionales de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), con apoyo de la Fundación Symbiótica, registraron 975 flamencos juveniles que habían alcanzado la etapa de vuelo en el mismo salar.

El resultado no significó que los huevos perdidos se hubieran recuperado, sino que una nueva temporada reproductiva había conseguido superar las etapas necesarias para que cientos de crías sobrevivieran y comenzaran a desplazarse hacia otros humedales.

El abandono de más de 1.500 huevos que preocupó a los especialistas en Chile

El Salar de Maricunga es uno de los principales refugios de los flamencos altoandinos. Allí, las aves construyen sus nidos sobre pequeñas estructuras de barro y dependen de las condiciones del humedal para completar la incubación.

Durante 2023 y 2024, los monitoreos habían registrado resultados positivos, con 859 y 832 polluelos, respectivamente. Sin embargo, en 2025 se produjo un fuerte retroceso: más de 1.500 huevos quedaron abandonados y la temporada reproductiva terminó sin el éxito esperado.

Las causas exactas de este episodio no quedaron establecidas de manera concluyente. Entre los factores que pueden afectar la reproducción de los flamencos se encuentran las alteraciones ambientales, las perturbaciones humanas y los cambios en las condiciones de los humedales.

El abandono masivo puso de manifiesto la fragilidad de estas colonias, especialmente en una región donde las aves dependen de ecosistemas muy sensibles a las modificaciones del agua y del entorno. Para los equipos de conservación, comprender lo ocurrido y mantener el seguimiento de las colonias se convirtió en una tarea fundamental.

Un año después, registraron 975 flamencos jóvenes en el mismo salar

Durante la temporada reproductiva 2025-2026, los guardaparques regresaron al Salar de Maricunga para evaluar el comportamiento de las colonias. Los monitoreos se realizaron mediante observaciones de campo y vuelos con drones, herramientas que permiten estudiar los nidos y contabilizar ejemplares sin necesidad de ingresar constantemente a las zonas de reproducción.

Los resultados mostraron diferencias importantes entre las tres colonias identificadas. Mientras algunas registraron dificultades, la denominada colonia 1 consiguió completar las principales etapas del ciclo reproductivo.

Según el informe publicado por CONAF el 24 de julio de 2026, los especialistas contabilizaron 1.964 nidos y 975 flamencos volantones hacia finales de marzo.

Los volantones son aves jóvenes que ya han desarrollado la capacidad de volar, una etapa fundamental para abandonar los humedales de altura antes de que lleguen las condiciones más severas del invierno. Del total registrado, aproximadamente el 80% correspondía a flamencos andinos, el 15% a flamencos chilenos y el 5% a flamencos de James.

El seguimiento también identificó 683 huevos que no llegaron a eclosionar, además de la muerte de 41 polluelos y siete ejemplares adultos. Esto demuestra que, aunque el resultado fue favorable, el proceso reproductivo continuó enfrentando dificultades.

El sorprendente papel de 28 flamencos adultos que ayudaron a las crías a sobrevivir

Uno de los detalles más llamativos del monitoreo fue la presencia de 28 flamencos adultos que acompañaron a los ejemplares jóvenes durante su desarrollo.

CONAF describió a estos animales como cuidadores que ayudaban a los juveniles a aprender habilidades necesarias para desenvolverse en el entorno. Entre ellas se encontraban la búsqueda de alimento, la protección frente al viento y las prácticas de vuelo.

Estas conductas son especialmente importantes en los humedales altoandinos, donde las bajas temperaturas y las condiciones meteorológicas pueden representar un riesgo para los ejemplares que todavía no están preparados para migrar.

A mediados de abril, los especialistas comprobaron que 443 juveniles ya habían abandonado el salar, mientras que otros 532 permanecían en el lugar para continuar su desarrollo antes de emprender el desplazamiento hacia zonas más bajas.

En otro humedal de Chile encontraron 410 flamencos jóvenes y saludables

En el Salar de Pedernales, también ubicado en la Región de Atacama, los especialistas confirmaron la consolidación de una colonia reproductiva descubierta el 31 de enero de 2025.

Durante aquel primer año se habían registrado aproximadamente 300 flamencos volantones. Para comprobar si el asentamiento continuaba siendo utilizado por las aves, los guardaparques realizaron una nueva inspección durante 2026.

El 17 de abril, el monitoreo permitió contabilizar 410 flamencos juveniles saludables, acompañados por 99 adultos. Según las estimaciones de CONAF, alrededor del 90% de los jóvenes pertenecía a la especie de flamenco andino y el 10% restante correspondía al flamenco chileno.

Uno de los detalles más llamativos del monitoreo fue la presencia de 28 flamencos adultos que acompañaron a los ejemplares jóvenes durante su desarrollo.
Uno de los detalles más llamativos del monitoreo fue la presencia de 28 flamencos adultos que acompañaron a los ejemplares jóvenes durante su desarrollo. Foto: Google Gemini.

El resultado confirmó que el Salar de Pedernales también estaba funcionando como un espacio de reproducción para estas aves. Aunque ambos registros corresponden a humedales diferentes, en conjunto muestran la importancia de proteger varios sitios de nidificación para favorecer la conservación de las poblaciones de flamencos altoandinos.

Por qué los flamencos de Chile migran hacia la Argentina durante el invierno

  • Los flamencos altoandinos no permanecen necesariamente durante todo el año en los mismos humedales. Con la llegada del invierno, las temperaturas descienden considerablemente en los salares de altura y algunas lagunas pueden congelarse. Por eso, numerosas aves se desplazan hacia regiones de menor altitud, donde encuentran condiciones más favorables para alimentarse.
  • Según CONAF, los flamencos juveniles registrados en Maricunga y Pedernales habían abandonado ambos humedales durante el invierno de 2026 para trasladarse hacia territorios más bajos de Chile y Argentina.
  • Entre los ambientes argentinos que pueden utilizar estas aves se encuentra la laguna Mar Chiquita, también conocida como Mar de Ansenuza, en la provincia de Córdoba.
  • De acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), el flamenco andino (Phoenicoparrus andinus) está clasificado como vulnerable, debido a las presiones que históricamente han afectado sus poblaciones y hábitats. El desafío de proteger a los flamencos andinos después de una temporada histórica
  • La recuperación reproductiva observada en 2026 representa una noticia alentadora, pero no significa que los riesgos para la especie hayan desaparecido. Los humedales altoandinos son ecosistemas sensibles a las variaciones del clima, la disponibilidad de agua y las actividades humanas.
  • El trabajo de los guardaparques y de las organizaciones ambientales resulta fundamental para identificar cambios en las colonias, registrar nacimientos y detectar posibles amenazas.
  • En el caso de Maricunga, los monitoreos comenzaron a intensificarse después de que se identificaran colonias de nidificación a finales de 2022. Desde entonces, los especialistas han seguido la evolución de las aves mediante censos y registros aéreos que permiten comparar los resultados de diferentes temporadas.
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