
Una inversión de casi medio millón de euros para ampliar y remodelar una playa para perros desató una fuerte controversia en una ciudad europea. Mientras las autoridades buscan mejorar la infraestructura turística antes de la próxima temporada, los vecinos denuncian que todavía conviven con calles sin pavimentar, falta de veredas y problemas de alumbrado público.
La polémica se desató en Štinjan, una localidad perteneciente a la ciudad de Pula, en Croacia, donde el gobierno municipal abrió una licitación pública para intervenir un sector de la costa destinado a las mascotas.

Aunque el proyecto apunta a acondicionar el espacio y mejorar sus instalaciones, los residentes consideran que existen necesidades mucho más urgentes. La situación generó cuestionamientos sobre las prioridades del presupuesto municipal y motivó a una organización vecinal a impulsar medidas para intentar detener las obras.
Una playa para perros de casi 500.000 euros: por qué los vecinos se oponen al proyecto
La iniciativa contempla la ampliación y remodelación de la playa para perros de Štinjan, con una inversión cercana a los 500.000 euros. El objetivo del Ayuntamiento de Pula es que los trabajos estén terminados antes del comienzo de la nueva temporada turística.
Sin embargo, la magnitud del presupuesto generó indignación entre los habitantes, quienes aseguran que el dinero podría destinarse a resolver problemas de infraestructura que afectan su vida cotidiana.

Desde la Iniciativa Cívica por un Štinjan más verde cuestionaron que una instalación recreativa reciba semejante inversión mientras numerosas calles permanecen sin pavimentar y existen sectores que carecen de iluminación y veredas.
La portavoz de la organización, Nina Brni, expresó su descontento con la decisión municipal: “Es bastante inusual para nosotros que un parque para perros sea una prioridad, además de todas las demás carencias que tenemos en Štinjan. No tenemos carreteras pavimentadas, no tenemos alumbrado público, no tenemos aceras, y eso solo hablando de infraestructura vial”, declaró.
El reclamo no se limita a quienes no tienen mascotas. Incluso algunos dueños de perros consideran que la intervención no responde a las principales necesidades del barrio.
Goran, uno de los residentes, señaló que el sector costero ya presenta movimientos de tierra, pero cuestionó que las autoridades destinen una suma tan elevada a ese espacio. “Como pueden ver, todo está excavado, así que hay espacio para invertir, y no es precisamente una playa para perros. Yo también tengo un perro, pero esa no es la solución para mí”, afirmó.

Qué respondió el gobierno de Pula ante las críticas por la inversión
Frente a los cuestionamientos, las autoridades municipales defendieron la iniciativa y aseguraron que la transformación del espacio costero no estará destinada exclusivamente a los perros.
Desde el gobierno local también señalaron que Štinjan atraviesa un proceso de renovación de infraestructura y que se están ejecutando otras obras para mejorar las condiciones del asentamiento.
Danijel Feri, integrante del Departamento Administrativo de Construcción, Economía Municipal, Tráfico y Patrimonio de Pula, sostuvo que actualmente se desarrollan importantes inversiones en la zona.
“Estamos construyendo carreteras, sistemas de alcantarillado y alumbrado público. Tras décadas de descuidar esa parte de la ciudad, hemos invertido millones en un año”, aseguró Feri.
Según la postura oficial, la remodelación de la playa forma parte de un conjunto más amplio de intervenciones urbanas, por lo que el proyecto no debería interpretarse como la única prioridad de inversión municipal.
No obstante, las explicaciones no lograron disipar el malestar de los residentes, que insisten en que las obras destinadas a mejorar la infraestructura básica deberían tener prioridad.

Los vecinos buscan frenar la obra antes de la temporada turística
La controversia podría trasladarse ahora al ámbito administrativo. La Iniciativa Cívica por un Štinjan más verde anunció que presentará un recurso formal ante el Ayuntamiento de Pula para intentar detener la intervención.
El objetivo de la organización es que las autoridades reconsideren la asignación de los recursos y atiendan primero las deficiencias que afectan a los habitantes durante todo el año.
Mientras tanto, la licitación pública para remodelar la playa avanza con la intención de finalizar los trabajos antes de la llegada de los turistas.
El conflicto refleja una tensión entre el desarrollo turístico y las demandas de infraestructura de los residentes: mientras el municipio busca mejorar los espacios recreativos de la costa, una parte de la comunidad reclama condiciones básicas para circular con seguridad por las calles de su propio barrio.



















