
Una pareja de origen rumano fue detenida en Estados Unidos, acusada de participar en al menos 14 robos de collares de oro en cuatro estados. Según la investigación, utilizaban una falsa muestra de afecto para distraer a sus víctimas y escapar con sus joyas. Tras la detención, ambos quedaron bajo custodia de las autoridades migratorias.
Cómo operaba la pareja conocida como los “Bonnie y Clyde” rumanos
Rudi Lacatusu, de 28 años, y Mirabela Lacatusu, de 26, quedaron en el centro de una investigación por una presunta serie de robos de joyas cometidos en Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut y Maryland.
La pareja fue identificada por la policía del condado de Nassau, en Nueva York, que logró vincularla con distintos episodios ocurridos en la zona. El caso tomó mayor repercusión el pasado 13 de octubre, cuando el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) informó sobre las detenciones y comparó a los sospechosos con los históricos delincuentes Bonnie y Clyde.
De acuerdo con las autoridades, los acusados habrían participado en al menos 14 hechos similares. Las víctimas eran abordadas en la vía pública y, mediante una maniobra que aparentaba ser un gesto de amabilidad, los sospechosos conseguían sustraerles sus collares sin que lo advirtieran en el momento.

El falso afecto como fachada: la técnica del abrazo para robar joyas
Uno de los episodios que permitió avanzar en la investigación ocurrió el lunes 5 de octubre, alrededor de las 14:40, en Valley Stream, Nueva York.
Una mujer de 73 años se encontraba frente a su casa cuando un Mitsubishi dorado se detuvo cerca de ella. En el vehículo viajaban un hombre y una mujer, quienes le preguntaron cómo llegar a una sucursal de BJ’s Wholesale Club.
Después de recibir las indicaciones, la acompañante bajó del auto y, en un gesto aparentemente amistoso, le pidió un abrazo a la mujer mayor. Durante ese contacto, le colocó dos collares dorados alrededor del cuello, una maniobra que habría servido para distraerla mientras le quitaba su propia joya.
La sospechosa regresó al vehículo y ambos se alejaron del lugar. Recién entonces, la víctima descubrió que le habían robado su collar de oro, valuado en aproximadamente 2.000 dólares.
Según los investigadores, el abrazo era la pieza central del engaño: las sospechosas aprovechaban el contacto físico y la distracción de las víctimas para desabrocharles las joyas y sustraerlas sin que lo advirtieran.
La intervención de las autoridades y el arresto en Nueva York
La denuncia de la mujer de 73 años puso en marcha una investigación que permitió identificar a Rudi y Mirabela Lacatusu, ambos de nacionalidad rumana. La pareja fue arrestada el 5 de octubre, señalada por su presunta participación en el robo ocurrido en Valley Stream, Nueva York.
A partir de las primeras averiguaciones, los detectives también relacionaron a los sospechosos con otros hechos de características similares registrados en Franklin Square y East Meadow, entre otras localidades.
La investigación se extendió posteriormente a otros estados y permitió vincular a la pareja con al menos 14 incidentes relacionados con el robo de joyas. Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), las piezas sustraídas tenían un valor aproximado de entre 2.000 y 3.000 dólares cada una.
Por los hechos investigados en el condado de Nassau, ambos enfrentan tres cargos de hurto mayor en cuarto grado cada uno. Tras las detenciones, la Policía local entregó a los sospechosos al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que quedó a cargo de su custodia migratoria.
Antecedentes y perfil de los sospechosos de origen rumano
El caso adquirió repercusión nacional después de que Markwayne Mullin, secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, utilizara el apodo de los “Bonnie y Clyde inmigrantes” para referirse a la pareja.
“Esta pareja de inmigrantes ilegales rumanos, al estilo de Bonnie y Clyde, ha sido acusada de hurto mayor tras presuntamente cometer más de una docena de robos de joyas en cuatro estados”, afirmó el funcionario al comunicar el resultado del operativo.
Mullin sostuvo que ambos habían ingresado ilegalmente a Estados Unidos, aunque no se difundieron detalles sobre el lugar ni la fecha en que habrían cruzado la frontera.
El secretario también anunció que los detenidos serían deportados y aprovechó el episodio para defender las políticas migratorias impulsadas por el gobierno de Donald Trump.
En ese contexto, cuestionó a la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, por sus posiciones respecto de las medidas contra la inmigración ilegal. Sin embargo, la denominación de “Bonnie y Clyde inmigrantes” responde a una comparación realizada por el funcionario y no constituye una calificación judicial de los hechos.
Testimonios y detalles de las víctimas de los robos
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue la modalidad utilizada para acercarse a las víctimas, principalmente mediante gestos amistosos y situaciones cotidianas que no despertaban sospechas.
En el episodio de Valley Stream, la mujer de 73 años descubrió que le habían sustraído su collar de oro recién después de que los sospechosos se retiraran del lugar.
El contacto físico habría resultado fundamental para concretar el robo, ya que permitía desabrochar las joyas y retirarlas sin que sus propietarios advirtieran lo que estaba ocurriendo. De acuerdo con la información difundida por las autoridades, los investigadores detectaron episodios similares en distintas localidades, aunque no se dieron a conocer testimonios directos de todas las personas afectadas.
La investigación también busca determinar si existen otras víctimas que todavía no denunciaron los hechos o que no relacionaron la desaparición de sus pertenencias con este tipo de acercamientos.
Mientras tanto, los sospechosos permanecen bajo custodia migratoria y las acusaciones penales deberán avanzar por los canales judiciales correspondientes. La detención y los cargos presentados no equivalen a una declaración de culpabilidad.




















