
Máximo Kirchner fue el principal orador del acto por el Día de la Lealtad Peronista en Chaco, donde compartió escenario con Jorge “Coqui” Capitanich. Ante la militancia, afirmó que a tres años de gestión, nada de lo prometido por presidente Javier Milei llegó a la vida de las familias y reclamó al peronismo dejar de lado “los discursos que terminan no diciendo nada”.
El dirigente enumeró lo que, según su mirada, retrocedió en este período: “Hay menos trabajo. Hay menos salario. Hay menos educación. Hay menos salud. Hay menos dignidad. Y sobre todo hay menos oportunidades”. También aseguró que en la Casa Rosada “se gobierna para intereses foráneos”.
Máximo describió un escenario de endeudamiento en tres niveles: familias, provincias y Nación. A partir de ese diagnóstico, exigió que la dirigencia se aleje de “las teorías de los focus group” y explique cómo se recuperará el poder adquisitivo y cómo se financiarán universidades, escuelas, hospitales y medicamentos para jubilados.

Además, planteó que Argentina enfrenta dos caminos: “el de la autocompasión o el de la autoestima”, y convocó a salir a militar “casa a casa, rancho a rancho, fábrica a fábrica”.
Uno de los tramos centrales apuntó a quienes presentan al peronismo como adversario de comerciantes, industriales y productores. Para Kirchner, los verdaderos enemigos de ese sector son los legisladores que votaron el RIGI, un régimen en el que, según dijo, los empresarios chaqueños pagan un 35% de Ganancias mientras las mineras y petroleras “se llevan todo pagando nada”.
En esta misma línea, sostuvo que el 17 de octubre debe ser algo más que una efeméride partidaria y servir para debatir cómo los bienes naturales del país contribuyen al desarrollo de quienes viven en él.
Al preguntar quién se animaría a “poner nuevamente límites” para defender a la gente, el público respondió con el nombre de Cristina. Máximo afirmó que el “poder económico más concentrado” la mantiene “secuestrada en San José” y comparó su situación con la de “los Macri” y Fernando de la Rúa: según su relato, si hubiera endeudado al país con el FMI, hoy estaría libre.

También mencionó programas como Procrear, Conectar Igualdad, la Asignación Universal por Hijo y Ellas Hacen y aseguró que la expresidenta “crece en las encuestas” porque es “una mujer fuerte” a la que “no la quiebran”. Sumado a eso, advirtió que el peronismo no necesita “un amontonamiento de dirigentes” para construir la unidad.
Máximo recordó las visitas de Néstor y Cristina a la provincia, valoró las gestiones de Capitanich y rechazó lo que calificó como una “campaña canalla” contra el actual senador nacional. “Cuando uno llega al poder con palabras canallas gobierna como gobierna y la gente la pasa mal”, señaló. Por su parte, Capitanich definió a Cristina como la “arquitecta” de la transformación de Chaco.




















