
En una calle de Ciudad de México existe un mercado donde prácticamente todo gira alrededor de un mismo personaje: Hello Kitty. Desde peluches y accesorios hasta comida típica mexicana y utensilios de cocina, el lugar reúne productos que sorprenden incluso a los fanáticos más fieles de la famosa figura japonesa.
Se trata del Kitty Tianguis, un mercado callejero ubicado cerca de la estación Chabacano del Metro, que comenzó a tomar forma durante la pandemia de 2020 y terminó convirtiéndose en un particular atractivo comercial y turístico.
Pero detrás de los puestos repletos de artículos rosas hay una historia poco conocida: el mercado surgió gracias a un grupo de mujeres que encontró una nueva manera de continuar con sus emprendimientos cuando las restricciones sanitarias modificaron su forma de trabajar.
De vender en el Metro a crear un mercado de Hello Kitty: cómo nació el Kitty Tianguis
Antes de que el lugar se volviera conocido en las redes sociales, varias emprendedoras mexicanas vendían artículos de Hello Kitty por internet y utilizaban las estaciones del Metro como puntos de encuentro para entregar sus pedidos.
Sin embargo, durante la pandemia de COVID-19, las autoridades restringieron las actividades comerciales dentro de las instalaciones del transporte público. Lejos de abandonar sus negocios, las vendedoras comenzaron a instalarse en las inmediaciones de la estación Chabacano.

Lo que inicialmente era un pequeño grupo de puestos fue creciendo hasta convertirse en un mercado temático. En mayo de 2022, El Universal informó que el espacio reunía alrededor de 70 puestos comerciales.
La iniciativa también se vinculó con las llamadas ”nenis", un término popular en México para referirse a mujeres que comercializan productos a través de redes sociales y coordinan entregas personales.
La curiosidad del Kitty Tianguis
Una de las características más llamativas del mercado es su gastronomía. Allí, algunos platos tradicionales mexicanos adoptan la forma del personaje de Sanrio.

Entre los productos que se ofrecen aparecen las gorditas de chicharrón con forma de Hello Kitty, los Kitty raspados, además de galletas, pasteles, panes dulces y paletas heladas.
Estas últimas tienen una historia particular: Mar Silva, ingeniera en alimentos y repostera, comenzó a prepararlas después de comprar un molde que originalmente pensaba utilizar para hacer panqueques. El resultado fueron paletas con la silueta del personaje, que se convirtieron en uno de los productos más buscados del mercado.
La variedad no termina en la comida. También se pueden encontrar bolsos, ropa, juguetes, artículos de papelería, decoración, utensilios de cocina y hasta pequeños electrodomésticos inspirados en Hello Kitty. Además, el mercado incluye productos de otros personajes de Sanrio, como Kuromi, My Melody y Cinnamoroll.

Un mercado mexicano de Hello Kitty que llegó a atraer visitantes del extranjero
Con el crecimiento de las redes sociales, el Kitty Tianguis comenzó a ganar popularidad más allá de Ciudad de México. En una entrevista difundida por Associated Press en 2024, Mar Silva contó que había recibido visitantes procedentes de Colombia, Estados Unidos y hasta París.
El atractivo del lugar combina la cultura japonesa del estilo kawaii, caracterizado por lo tierno y adorable, con elementos propios de los mercados populares mexicanos.
Esa mezcla permite encontrar productos que difícilmente aparecen juntos en una tienda convencional: desde una paleta helada hasta un utensilio para cocinar, todos inspirados en el mismo personaje.

Dónde queda el Kitty Tianguis y qué días abre
El Kitty Tianguis se encuentra en las inmediaciones de la estación Chabacano del Metro de Ciudad de México, en la alcaldía Cuauhtémoc.
Los puestos se instalan los sábados, de 10:00 a 16:00, en la zona de la calle Juan A. Mateos. Como se trata de un mercado callejero, los horarios y la distribución de los puestos pueden cambiar, por lo que conviene comprobar su funcionamiento antes de visitarlo.
Más allá de los productos, el Kitty Tianguis representa una combinación singular de emprendimiento femenino, cultura popular japonesa y gastronomía mexicana: un mercado que comenzó como una solución para seguir trabajando y terminó convirtiéndose en una curiosidad de la capital.













