Las mujeres mayores de 50 años ya no buscan empoderarse: quieren tiempo y libertad
“Hoy las mujeres quieren sentirse bien, cuidar su salud y buscar nuevos desafíos. Ya no ponen la energía en la ‘conquista’, sino en ellas mismas”, señaló Julieta Olivera, directora del Departamento de Psicología de UADE.

Cada vez más mujeres mayores de 50 años usan el turismo y la actividad física como herramientas para reorganizar su vida después de décadas marcadas por la sobrecarga y la autoexigencia. Ya no se trata de “hacer más”, sino de vivir mejor.
Así lo muestra un estudio de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), basado en 433 encuestas a mujeres de todo el país, en su mayoría urbanas y con alto nivel educativo. El relevamiento indica que el 70,4% hace ejercicio físico tres veces por semana o más y que crece el número de mujeres que viajan de forma autónoma.
La investigación plantea un cambio cultural: el bienestar femenino a esta edad ya no se mide por la productividad, sino por la energía, el disfrute y la capacidad de decidir sobre el propio tiempo y el propio cuerpo.

El deporte, además, impulsa el turismo. Sentirse activas y fuertes habilita viajes más largos, más desafiantes y, en muchos casos, en modalidad solo travel. En este contexto, se multiplican las agencias y propuestas pensadas especialmente para mujeres mayores de 50.
Las motivaciones para viajar también son emocionales. Muchas lo hacen después de cambios importantes en su vida: hijos que se van de casa, duelos, separaciones o nuevas etapas familiares.
El impacto en la salud mental es clave. Planificar entrenamientos y viajes mejora la autoestima, refuerza la sensación de autonomía y estimula el bienestar emocional y cognitivo.

Según Julieta Olivera, directora del Departamento de Psicología de UADE, el mayor interés por la actividad física se explica por dos factores: “La necesidad de trabajar el cuerpo que muestra signos del paso del tiempo y la mayor disponibilidad de tiempo de quienes ya terminaron la etapa de crianza o eligieron no tener hijos”.
“Hace veinte años, el modelo era otro: quedarse en casa, mirar novelas y tomar el té con amigas”, señaló Olivera, quien agregó que “hoy las mujeres quieren sentirse bien, cuidar su salud y buscar nuevos desafíos. Ya no ponen la energía en la ‘conquista’, sino en ellas mismas”.
Y concluyó: “Antes, viajar con amigas era impensado. Las vacaciones eran en familia o en pareja. Hoy las mujeres no tienen que pedir permiso: hay una aceptación cultural que habilita estas nuevas formas de vivir”.

La situación afectiva y composición familiar
- Dos de cada 3 encuestadas (66%) se encuentran actualmente en pareja o mantienen una relación estable, ya sea a través del matrimonio, la convivencia o el noviazgo. Un 33% manifestó no tener un vínculo afectivo vigente.
- La mayoría de las participantes son madres de dos hijos (45%), proporción que se acentúa entre mujeres de 50 a 60 años. El 23% señaló tener 3 o más hijos, mientras que el 19% afirmó tener un único hijo y el 13% declaró no tener hijos.
- Respecto de la conformación del hogar, la modalidad más frecuente es la convivencia con pareja e hijos (32%). Le siguen la convivencia exclusivamente con la pareja (25%) y la vida en solitario (20%), que se constituye como un escenario cada vez más visible. Asimismo, el 17% señaló convivir únicamente con sus hijos, que configura un esquema hogareño centrado en la maternidad.
Actividades cotidianas y situación laboral actual
- Se destaca que la actividad física o corporal (60%) ocupa un lugar central, ya sea a través de caminatas, yoga, gimnasia u otras prácticas orientadas al cuidado personal.
- Las actividades sociales y culturales alcanzan al 45% del total, pero se incrementan al 52% entre las mujeres mayores de 60 años.
- Las tareas de cuidado del hogar (43%) y los espacios de formación o aprendizaje (42%) también se ubican entre las actividades frecuentes, lo que muestra un equilibrio entre responsabilidades domésticas y proyectos de desarrollo personal.
- En relación con la situación económica, la mayoría de las mujeres mayores de 50 años se encuentra insertada en el trabajo registrado, un 63% del total.


















