Cómo cuidar la piel después de un día de playa y sol: consejos dermatológicos claves para este verano 2026
El agua salada, el sol y el viento pueden resentir la piel. Por eso, especialistas dan consejos de cómo cuidar el órgano más grande de todo el cuerpo.

El verano, el sol y la playa son algunos de los momentos más lindos del año, ya que está asociado con el descanso, el despeje y el reinicio de nuevas etapas. Sin embargo, después de varias horas de exposición solar y danzas en el agua salada, la piel necesita cuidados específicos para recuperarse y evitar daños a largo plazo.
Por este motivo, especialistas de la American Academy of Dermatology advierten que incluso cuando no hay quemaduras visibles, la radiación UV puede generar inflamación, deshidratación y envejecimiento prematuro si no se trata de forma correcta una vez que decidimos volver a casa o al hotel para ducharnos y continuar el día.

Desde la hidratación hasta el factor del protector solar, todo tiene un porqué cuando se trata de cuidar el órgano más grande del cuerpo: la piel. Además de mantenerse joven, es necesario entender que un buen cuidado de la dermis evita enfermedades y manchas que podrían quedar de por vida. Por eso, los dermatólogos crearon una pequeña “guía” para ayudar a recuperarse después de un intenso día al sol.
Cuidado de la piel post playa: los mejores consejos dermatológicos para la piel bronceada
Ducharse con agua tibia (no caliente)
El primer paso es retirar restos de sal, arena, cloro y protector solar. Se deberá usar agua tibia, ya que el agua caliente puede aumentar la resequedad. Para este primer paso, elegí un limpiador suave, sin fragancia y sin alcohol. Evitá esponjas o exfoliantes fuertes si la piel está sensible. La piel ya está inflamada por la exposición solar, por lo que necesita limpieza sin agresión.

Hidratar inmediatamente después de la ducha
La hidratación es fundamental. Según recomendaciones dermatológicas, lo ideal es aplicar la crema dentro de los primeros 5 minutos después del baño, cuando la piel aún está ligeramente húmeda.
Buscá productos que contengan:
- Ácido hialurónico
- Aloe vera
- Glicerina
- Ceramidas
Estos ingredientes ayudan a restaurar la barrera cutánea y retener agua.
Usar productos calmantes si hubo mucha exposición
Si sentís ardor, enrojecimiento o tirantez:
- Aplicá gel de aloe vera puro.
- Usá cremas post-solares con efecto reparador.
- Evitá productos con perfumes o retinoides esa noche.
- En casos de quemadura leve, las compresas frías pueden aliviar la sensación de calor.
- Beber más agua de lo habitual

La hidratación también es interna. El sol y el calor favorecen la pérdida de líquidos, lo que impacta directamente en la piel. Aumentar el consumo de agua ayuda a reducir la sequedad, favorecer la recuperación celular y a disminuir la descamación.
No exfoliar inmediatamente
Aunque la piel pueda sentirse áspera, los dermatólogos recomiendan esperar varios días antes de exfoliar. La barrera cutánea está debilitada y podría irritarse más. La exfoliación solo debe retomarse cuando la piel ya no esté sensible ni enrojecida.
Revisar lunares y manchas nuevas
Después de exposiciones intensas al sol, es un buen momento para observar la piel. Cambios en lunares, manchas que no desaparecen o lesiones nuevas deben ser evaluados por un especialista. La Sociedad Argentina de Dermatología recomienda realizar controles dermatológicos periódicos, especialmente en personas con antecedentes de quemaduras solares frecuentes.

Seguir usando protector solar al día siguiente
Aunque ya no estés en la playa, la piel continúa sensible a la radiación UV. Es clave mantener el uso de protector solar de amplio espectro (FPS 30 o superior) en los días posteriores.


















