Gran aliado para la salud mental: la importancia del ejercicio físico y su impacto positivo en el cerebro

El ejercicio no solo fortalece el cuerpo: también modifica la química cerebral, mejora la memoria, reduce el estrés y puede aliviar síntomas depresivos. Qué impactos puede tener la actividad física en la vida cotidiana.

Actividad física, ejercicios, deporte
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Hacer ejercicio tiene incontables beneficios para la vida cotidiana. La actividad física no solo tiene repercusiones sobre el cuerpo, sino también sobre la mente y el bienestar psicológico. Especialistas indican que realizar deporte puede ayudar a superar estados depresivos, atenuar el impacto de memorias traumáticas y mejorar el sueño y la ansiedad.

La práctica regular de actividad física actúa como un regulador natural del sistema nervioso, ayudando al cuerpo a gestionar mejor situaciones de estrés y tensión cotidiana. Al activar mecanismos biológicos vinculados al bienestar, el ejercicio favorece una mayor estabilidad emocional y una sensación de control.

Actividades de baja intensidad, como caminar o estirarse, pueden generar cambios significativos. Entrenar puede funcionar como un “ancla” mental: una rutina predecible que ordena el día a día y disminuye la rumiación de pensamientos negativos. La constancia vale más que la exigencia.

Ejercicios para mayores de 50. Foto: Freepik.

El ejercicio no cambia el pasado, pero sí transforma la forma en que la mente lo procesa. Entrenar es más que solo mover músculos; también se activan neurotransmisores como la serotonina, dopamina y endorfinas. Se reduce el cortisol (hormona del estrés) y se estimula la neuroplasticidad, es decir, la capacidad real del cerebro para adaptarse y reorganizarse.

Estos efectos positivos sobre el bienestar integral del ser humano podrían ser de especial utilidad para personas con ansiedad, estrés crónico o recuerdos traumáticos.

El rol del movimiento en la reducción de la depresión

Ejercicios para prevenir dolores de espalda. Foto: Escuela Europea de Deporte.

Un estudio publicado por Gerokomos, una revista de la Sociedad Española de Enfermería Geriátrica y Gerontológica, evaluó un programa combinado de ejercicios y paseos al aire libre en pacientes mayores de 65 años con trastorno depresivo en una unidad de hospitalización psiquiátrica.

La investigación concluyó que una práctica regular de ejercicio ayuda a disminuir los síntomas asociados con la depresión y favorece la capacidad de los pacientes para realizar por sí mismos tareas diarias, contribuyendo así a una mayor independencia.

Actividad física y envejecimiento saludable

Actividad física; ejercicios; longevidad. Foto: X/Grok.

Según la revista BioMed Research International, realizar actividad física tiene impactos positivos en procesos biológicos del envejecimiento, como la inflamación crónica y la disfunción mitocondrial.

La publicación sostiene que el ejercicio mejora la calidad de vida, reduce la carga de enfermedades crónicas y disminuye la mortalidad general.

Los pasatiempos que médicos ya recomiendan para mejorar la salud mental Foto: Pixabay

Sin embargo, sobrepasarse en las cargas físicas puede resultar en un desenlace negativo para el cuerpo. La actividad debe ser recetada de manera individualizada y monitoreada como cualquier otro tratamiento médico. Además, es fundamental considerar la relación dosis-respuesta con el volumen e intensidad del ejercicio.

Exigir el cuerpo en demasía puede convertir una actividad placentera y saludable en un foco de dolores crónicos y lesiones prolongadas.