Ni correr ni caminata rápida: el ejercicio que mejora la capacidad pulmonar y fortalece el corazón
Un ejercicio simple, accesible y de bajo impacto está ganando popularidad entre especialistas en salud por sus sorprendentes beneficios. La marcha nórdica no solo mejora la capacidad pulmonar: también fortalece el corazón, optimiza la circulación y activa más músculos que una caminata tradicional, convirtiéndose en la alternativa perfecta para quienes buscan resultados sin correr riesgos.

En los últimos años, un tipo de ejercicio ganó protagonismo entre cardiólogos, fisioterapeutas y especialistas en medicina deportiva. No se trata de correr ni de la clásica caminata rápida, sino de una actividad de bajo impacto, accesible para todas las edades y con beneficios que superan incluso a otros ejercicios aeróbicos tradicionales: la marcha nórdica, también conocida como Nordic Walking.
Este entrenamiento, nacido en países nórdicos, utiliza bastones similares a los de esquí. Aunque parece una simple caminata, implica el movimiento coordinado de brazos, piernas y tronco, lo que activa hasta el 90% de los grupos musculares. Por esa razón, se convirtió en una de las prácticas más recomendadas para mejorar la capacidad pulmonar, cuidar el corazón y optimizar la circulación.

Mejora de la capacidad pulmonar
Uno de los grandes beneficios del Nordic Walking es su impacto en la función respiratoria.Al involucrar activamente los músculos del tren superior —especialmente dorsales, hombros y la musculatura intercostal— la respiración se vuelve más profunda y eficiente.
Esto ayuda a:
- Aumentar la capacidad pulmonar.
- Mejorar el intercambio de oxígeno.
- Disminuir la sensación de fatiga durante el ejercicio.
- Facilitar la actividad física en personas con EPOC leve, asma controlada o sedentarismo prolongado.
Además, al caminar con bastones se reduce la presión en las articulaciones, permitiendo realizar actividad cardiovascular sostenida sin sobrecargar rodillas o tobillos.
Beneficios cardiovasculares comprobados
Diversos estudios sobre ejercicio aeróbico de bajo impacto muestran que la marcha nórdica:
- Reduce la frecuencia cardíaca en reposo.
- Mejora la presión arterial, especialmente en personas con hipertensión leve.
- Aumenta la resistencia cardiovascular sin exigir picos de intensidad como ocurre al correr.
- Favorece la elasticidad arterial, lo que contribuye a prevenir enfermedades cardiovasculares.
Esta combinación convierte al Nordic Walking en una alternativa ideal para quienes desean mejorar la salud del corazón sin las exigencias del running tradicional.

Estimula la circulación sanguínea
El movimiento sincronizado de brazos y piernas incrementa el retorno venoso, ayudando a prevenir la pesadez en las piernas y reduciendo la inflamación.Por eso se recomienda para:
- Personas con mala circulación.
- Quienes pasan muchas horas sentados o de pie.
- Adultos mayores que necesitan actividad segura y efectiva.
Al involucrar más músculos que una caminata común, el gasto energético también es mayor, lo que favorece la pérdida de peso y el control metabólico.
¿Por qué elegir marcha nórdica y no correr?
- Menor impacto en articulaciones.
- Ideal para principiantes o personas con sobrepeso.
- Reduce el riesgo de lesiones.
- Se puede practicar en parques, senderos o zonas urbanas.
- No requiere experiencia previa.
Si buscas una actividad completa, segura y con beneficios demostrados para pulmones, corazón y circulación, la marcha nórdica es una excelente opción. Es accesible, se adapta a todos los niveles y ofrece mejoras físicas que superan a la caminata tradicional.



















