Caminar o andar en bicicleta: qué actividad física quema más calorías y cuál recomiendan los expertos
No requieren equipamiento complejo ni experiencia previa y pueden practicarse tanto en espacios abiertos como en ámbitos urbanos. A pesar de ello, los especialistas indican que cada una cumple una función diferente para el organismo si se practica con regularidad.

Caminar y andar en bicicleta son dos de las actividades físicas más elegidas por su bajo impacto, su bajo costo y la facilidad con la que pueden incorporarse a la rutina diaria.
No requieren equipamiento complejo ni experiencia previa, y pueden practicarse tanto en espacios abiertos como en ámbitos urbanos. Pero cuando el objetivo es bajar de peso o mejorar la resistencia física, surge la pregunta: ¿cuál conviene más?
En términos de gastos calóricos, la bicicleta suele llevar ventaja. Al permitir sostener ritmos moderados o altos y trabajar grandes grupos musculares (como piernas y glúteos), posibilita quemar más calorías en menos tiempo.

Por eso, para quienes buscan acelerar la pérdida de peso, el ciclismo puede resultar más eficiente, especialmente si se realizan entrenamientos de mayor intensidad.
Desde el punto de vista cardiovascular, también ofrece beneficios importantes. La bici facilita sesiones más largas y exigentes, lo que favorece el desarrollo de la capacidad aeróbica y mejora la resistencia con mayor rapidez.
Las ventajas de caminar diariamente
En cambio, caminar destaca por su accesibilidad y sostenibilidad. Es una actividad natural, fácil de mantener a lo largo del tiempo y con menor riesgo de lesiones, ya que el impacto sobre las articulaciones es más bajo que en otras prácticas.

Para quienes recién comienzan a entrenar, tienen sobrepeso o buscan incorporar movimiento diario sin exigencias extremas, es una opción ideal.
Los especialistas coinciden en que no existe una única respuesta válida para todos. La mejor actividad es la que se puede sostener en el tiempo.
La conclusión
Si el objetivo es bajar de peso más rápido, la bicicleta puede ofrecer resultados más visibles en menos semanas. Si la meta es mantenerse activo todos los días con bajo riesgo y sin necesidad de grandes esfuerzos, caminar es una excelente alternativa.

En definitiva, combinar ambas actividades suele ser la estrategia más completa: alternar caminatas con salidas en bicicleta permite mejorar la salud cardiovascular, fortalecer músculos y sostener un hábito saludable a largo plazo.



















