
Cada octubre tiene lugar el denominado “Mes rosa y de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama” a nivel internacional. Se trata de una oportunidad anual para recordar la importancia de los cuidados previos y preventivos y de la detección temprana de esta enfermedad, ya que gran parte de los casos encuentran cura siempre y cuando se hayan identificado a tiempo.
En Argentina, es el cáncer con mayor número de casos en mujeres. De acuerdo al Observatorio Global de Cáncer, se registraron 20.750 nuevos casos en nuestro país en 2024, un dato que continúa siendo preocupante. Por eso, resulta esencial seguir difundiendo información sobre cómo se puede presentar la afección y cuáles son los pasos a seguir luego de la detección.
Un estudio clave para localizar a tiempo el cáncer de mama es la mamografía. Según la Sociedad Argentina de Mastología (SAM), una mujer debe comenzar a hacerse este análisis de manera anual a partir de los 40 años. No obstante, por supuesto, se han presentado diagnósticos de la enfermedad en mujeres menores de esta edad. Entonces, ¿cómo pueden identificarse tempranamente en estos casos?
En diálogo con Canal26.com, la doctora África Piñeiro (MN 141.835), especialista en imágenes mamarias y Coordinadora de Diagnóstico por Imágenes del Instituto Alexander Fleming (IAF) sostiene que antes de esa edad es esencial “conocer el riesgo individual de desarrollar cáncer de mama”, además de “comprender cómo son nuestras propias mamas a la vista y al tacto”.
En este sentido, es de suma importancia tener en cuenta los antecedentes personales, familiares y otros factores que influyen en esta enfermedad. “La evaluación de riesgo se realiza con nuestro médico. Conocer los factores de riesgo permite determinar cuándo comenzar los controles y qué estudios son los más adecuados para cada mujer”, explica.
Qué pasa en los casos de mujeres sub 40 sin síntomas y sin antecedentes de cáncer de mama
Piñeiro dice que en el caso de mujeres menores de 40 años sin síntomas y con un riesgo promedio de cáncer de mama “no se recomiendan mamografías ni ecografías de rutina”, aunque luego precisa cuando sí es necesario hacer una consulta urgente: “Ante la aparición de un bulto, dolor focal persistente o cualquier cambio que genere dudas, es importante consultar”.
Si una mujer menor de 40 años en efecto posee síntomas de cáncer de mama, entonces, ahí sí se podría indicar una mamografía excepcionalmente por la aparición de la enfermedad.
“Una mamografía se recomienda antes de los 40 cuando una mujer presenta síntomas o hallazgos que requieren estudiarse, y cuando tiene un riesgo elevado de desarrollar cáncer de mama”, asevera.
Y agrega: “Esto puede pasar en mujeres con determinadas mutaciones genéticas, como BRCA1 o BRCA2, antecedentes familiares muy significativos o que recibieron radioterapia en el tórax a edades tempranas pueden necesitar comenzar los controles antes de los 40 años”.
La profesional señala que la edad de inicio y los estudios siempre se deben individualizar de acuerdo al riesgo del paciente, incluso, en algunos casos se puede incorporar la resonancia magnética antes de la mamografía. En el caso de mujeres menores de 30 se puede indicar una ecografía mamaria y en el caso de mujeres de 30 a 39 -de acuerdo al hallazgo clínico- se puede realizar una mamografía o tomosíntesis o biopsia si hay una lesión sospechosa.
“El cáncer de mama es menos frecuente antes de los 40 años, pero puede presentarse, aún sin antecedentes familiares. La edad no debe ser un motivo para desestimar un síntoma o demorar su evaluación”.
Cáncer de mama: las principales señales de alerta en mujeres de menos de 40
Tal como en el caso de una mujer de más de 40, los síntomas del cáncer de mama en pacientes menores de esta edad y a los que hay que prestar atención de inmediato son:
- Cambios en la forma o el tamaño de una mama.
- Bulto en la mama o la axila.
- Retracciones de la piel o el pezón.
- Secreción espontánea por el pezón (especialmente si contiene sangre)
- Alteraciones de la piel: puede ser por enrojecimiento o engrosamiento.

“La mayoría de estos cambios tienen causas benignas, especialmente en mujeres jóvenes, pero siempre es importante evaluarlos”, expresa.
Un detalle en el que hace hincapié la doctora África Piñeiro es que el cáncer de mama “muchas veces no produce dolor”. Por tal motivo, enfatiza en este punto: “No hay que esperar a que algo duela para consultar”.
La importancia del autoexamen mamario: cómo hacerlo en nuestras casas
Observarse las mamas y estar atentas a cualquier cambio es el primer paso tanto en mujeres de menos y más de 40 con y sin antecedentes. Realizar un autoexamen mamario puede ayudar a detectar la enfermedad tempranamente en caso de que se presente y evitar, de esta manera, que se convierta en un diagnóstico severo.
“Es importante familiarizarse con cómo se ven y cómo se sienten habitualmente las propias mamas, para poder identificar cambios”, precisa.
Piñero explica cómo podemos conocer nuestras mamas sencillamente en nuestras casas y brinda detalles de cómo se lleva a cabo el procedimiento: “Para hacerlo, podemos comenzar observándolas frente a un espejo, primero con los brazos relajados y luego levantados, prestando atención a cambios en la forma, la piel o los pezones”, explica.
Y añade: “Después, con las yemas de los dedos, podemos recorrer suavemente toda la superficie de cada mama con movimientos circulares, sin olvidar la región de las axilas y hasta las clavículas. Esto puede hacerse durante la ducha o acostadas”.

Sobre cuándo se recomienda hacerlo en caso de estar menstruando detalla: “Es preferible hacerlo unos días después de finalizado el período, cuando las mamas suelen estar menos sensibles. No es necesario hacerlo obligatoriamente todos los meses. Lo importante es familiarizarnos con nuestro cuerpo y reconocer cuándo algo es diferente”.
Si bien los autoexámenes son útiles, es importante aclarar que no reemplazan en absoluto los estudios mamarios con un profesional ni la consulta de prevención anual.
“No hay que esperar a tener la edad de inicio del screening para consultar por un síntoma. La detección temprana también implica estudiar oportunamente cualquier cambio sospechoso, independientemente de la edad”, concluye.
















