El árbol más antiguo de CABA
El árbol más antiguo de CABA Foto: Turismo Buenos Aires

Buenos Aires es una de las pocas ciudades que logró darle espacio a lo verde en medio del cemento, autos y la rutina. Entre calles arboladas, plantas con flores que engalanan la ciudad, hay un árbol que vivió todos los procesos del país, convirtiéndose en el más antiguo con 240 años. ¿Dónde se encuentra?

Ubicado en un barrio con mucha historia y atractivo para el turista, se ganó el mote de El gomero de la Recoleta y convirtiéndose en una verdadera rareza botánica. Es fácil encontrarlo, hay que acercarse a la plazoleta “Juan XXIII” frente a la mítica Basílica del Pilar. Su presencia impacta y contrasta con el entorno urbano actual.

Un árbol que vio crecer a Buenos Aires

Según registros históricos, este árbol habría sido plantado en 1781, es decir, 5 años después de la creación formal del Virreinato del Río de la Plata. Según estimaciones botánicas, la edad de este ejemplar sería de 244 años.

Su origen está muy lejos de Buenos Aires, en India, y su llegada aquí estuvo vinculada a la familia Altoaguirre quien era dueña de una chacra que ocupaba buena parte de esa zona cuando la ciudad era conocida como La Aldea.

Un árbol de casi 250 años Foto: Instagram @buenosairesturismo

El tiempo pasó y la chacra se transformó en un lugar de calles, avenidas, edificios y comercios, pero el árbol le ganó a las transformaciones culturales y sociales, quedando allí como testigo del paso del tiempo. Continuó creciendo hasta alcanzar dimensiones impactantes con ramas que se extienden más de 30 metros, un tronco de varios metros de diámetro y ramificaciones bien gruesas.

Desde 2014, sus extensas ramas se apoyan en “Atlas”, la escultura creada por Joaquín Arbiza Brianza a partir de autopartes.

Cómo es el gomero de Recoleta

Su nombre científico es Ficus macrophylla y es perteneciente a la familia Moraceae. Puede alcanzar unos 18 metros de altura y luce un tronco robusto de alrededor de 7 metros de diámetro, del cual se desprenden ramas que pueden extenderse hasta 30 metros y superar el metro de grosor.

Su follaje está compuesto por hojas simples, coriáceas, de tonalidad verde oscura en la superficie y rojizas en el envés. Tiene flores diclino-monoicas agrupadas en inflorescencias amarillo blanquecinas, y durante el verano y el otoño produce pequeños frutos globosos de color purpúreo, propios de los siconos, sostenidos por pedúnculos largos con dos brácteas características.

El árbol que vio nacer a Buenos Aires Foto: Instagram @buenosairespanorama

La París de América

La del Pilar es la segunda iglesia más antigua de Buenos Aires en pie, solo la de San Ignacio de Loyola (1722) la supera. La siguen la de Santa Catalina, San Francisco, San Telmo, La Merced, Santo Domingo, la Catedral Metropolitana y San Juan Bautista.

Dejando la etapa colonial y para entender cómo Recoleta se convirtió en sinónimo de imponentes construcciones y familias acaudaladas, hay que situarse en la década de 1870, cuando Buenos Aires sufrió la gran epidemia de fiebre amarilla. La población se desconcentró para evitar el contagio y fue por ello por lo que, mientras las clases populares se instalaron en el sursureste de la ciudad, las clases altas lo hicieron allí donde la altura del terreno disminuía la presencia de insectos transmisores de la enfermedad.

Cementerio de la Recoleta Foto: Turismo Buenos Aires

Estas familias construyeron en el barrio mansiones y grandes edificios de estilo francés. Hoy en día, algunas de estas edificaciones tradicionales coexisten con construcciones más modernas. Junto con algunos sectores de Retiro y Palermo, Recoleta forma parte de la zona conocida como Barrio Norte, donde viven las personas más acaudaladas.