Quién fue el General Paz, el prócer que le dio nombre a la avenida donde el regreso a casa es un “infierno”
Una autopista de 24,3 km de extensión en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, nació con la idea de mejorar el tránsito, aunque hoy es una pesadilla para más de un conductor. La historia del cordobés por el cual fue bautizado así.

El tránsito siempre fue un problema en la Ciudad de Buenos Aires, pero hay una ruta que en hora pico se transforma en una verdadera pesadilla. Hablamos de la Avenida General Paz, una autopista de 24,3 km de extensión que inicia en la Avenida Lugones en cercanías del Río de la Plata y concluye en el Puente de la Noria sobre el Río Matanza-Riachuelo. Constituye el límite más conocido entre Provincia y CABA, más conocido y también un gran dolor de cabeza para los conductores durante el fin de semana o durante el regreso a casa.
Su nombre, Paz, se lo debe a un caudillo cordobés unitario y uno de los pocos hombres del interior a los que la Ciudad decidió homenajear ni más ni menos con una enorme arteria.

El “Manco” Paz
Lo llamaban el “veterano de Mayo” y había nacido en Córdoba el 9 de septiembre de 1791, cuando estalló la Revolución de 1810, decidió tomar parte de los acontecimientos. En 1811, fue incorporado al Ejército del Norte, bajo las órdenes del general Juan José Viamonte y de Manuel Belgrano.
En el combate de Venta y Media, en 1815, realizaba un reconocimiento de avanzada cuando se encontró con una partida de realistas españoles que lo tirotearon. Su brazo derecho quedó inutilizado de por vida por esas heridas y de ahí nació su apodo “Manco”.
Cuando fue ascendido a coronel, se convirtió en uno de los grandes protagonistas de las guerras civiles del bando unitario, intentando deponer a las fuerzas federales de Estanislao López. Una década más tarde, sus éxitos en la guerra contra el Brasil le permiten acceder a la jefatura del Estado Mayor General, siendo el primer comandante general de carrera en el país.

Junto a Juan Galo de Lavalle formó parte del gobierno unitario que intervino en varias provincias. Fue gobernador de Córdoba, jefe de La Liga del Interior y avanzó sobre los caudillos federales aliados a Rosas, pero en Santa Fe fue apresado y mantenido en esa condición durante ocho años. Al ser liberado, combatió al rosismo en su última década en lugares como Entre Ríos, Corrientes y Uruguay. La derrota de Rosas a manos de Urquiza lo encontró en el exilio en Río de Janeiro, sumergido en la pobreza. Al volver, defendió la causa porteña, encontrándose entre sus dirigidos Bartolomé Mitre.
Murió en Buenos Aires en el mes de octubre de 1854 y fue sepultado en el Cementerio de la Recoleta con los más altos honores. En 1956, cadetes de la décima promoción del Liceo trasladaron los restos de Paz desde la Recoleta hasta la Catedral de Córdoba y años más tarde, por decisión de sus descendientes, los restos de su esposa fueron repatriados desde Brasil para descansar junto a él.
Avenida General Paz
Los orígenes de la Avenida General Paz se remontan a la Ley Nacional 2089 de 1887, que estableció la necesidad de demarcar claramente el límite entre la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia.
Es la vía de comunicación terrestre con mayor caudal de tránsito entre todas las rutas nacionales del país. Originalmente concebida como una avenida parque, la obra de construcción se llevó a cabo entre 1937 y 1941; con sucesivas reformas, la avenida se convirtió en una autopista entre 1997 y 2000.

Originalmente, fue diseñada como un límite institucional, ejecutada con visión técnico‑paisajística, con calzadas centrales para tránsito rápido y laterales para circulación local, sumados a senderos para peatones, ciclistas y jinetes.
Fue inaugurada oficialmente el 5 de julio de 1941, luego de cuatro años de obras que comenzaron el 8 de junio de 1937. La construcción, proyectada por el ingeniero Pascual Palazzo bajo la dirección de José María Zaballa Carbó, contó con una calzada central de hormigón armado destinada al tránsito rápido, y calzadas exteriores para circulación local.

Desde los años ’60 se realizaron ensanches y eliminaciones de ciertas rotondas. Hacia fines de siglo XX, en 1996 comenzaron las obras para convertirla en una autopista real, con ampliación de carriles y caminos colectores.


















