Islas Malvinas y el rol de Roca
Islas Malvinas y el rol de Roca Foto: Archivo

La Guerra de Malvinas, un conflicto que enfrentó a la Argentina y Reino Unido por la soberanía de las Islas. Pero este derramamiento de sangre pudo evitarse casi 94 años antes si los británicos aceptaban la propuesta del entonces gobierno del presidente Julio Argentino Roca.

La solución en aquel entonces era la más utilizada: el arbitraje internacional. En 1888, Argentina elevó formalmente una propuesta, así un tribunal de arbitraje internacional pusiera punto final a una disputa a través del derecho. ¿Por qué no se pudo avanzar?

Soldados en Malvinas. Foto: argentina.gob.ar
Soldados en Malvinas. Foto: argentina.gob.ar

El gesto español en 1780 que demostró cómo los británicos no ejercían ningún tipo de soberanía

El archipiélago fue descubierto por los españoles a comienzos del siglo XVI. Los británicos siempre posaron sus ojos sobre ellas por tener una ubicación estratégica y varios recursos naturales, para 1765 instaló ilícitamente un asentamiento que violaba varios tratados internacionales vigentes en ese momento. Cuando España supo de esto, los expulsaron en 1770 y 1774.

El 30 de junio de 1777, José de Gálvez, Ministro de Indias del Reino de España, envió una Real Orden al Virrey del Río de la Plata, Don Pedro de Cevallos, para “quemar los edificios de toda clase que se hallaren concluidos o empezados, practicando lo mismo con los materiales que se encontrasen acopiados por el propio intento”.

La acción española que cambió a las Malvinas Foto: Wikipedia

El pedido se cumplió el 17 de marzo de 1780 por una expedición bajo el mando de Juan Pascual Callexas, que destruyó el puerto y el fuerte que los británicos había construido en Puerto de la Cruzada (Egmont) en la Isla Trinidad, un pequeño islote de la Gran Malvina.

Este acto no solo demostraba que España mantenía un control de la totalidad del archipiélago, también que fue enviada y ejecutada a quien le correspondía la Gobernación de Malvinas. En este caso al Virrey del Río de la Plata. Otro dato clave que se desprende es que la falta de reacción británica se toma como una clara señal de que sabían que nada debían hacer allí.

De esta forma Gran Bretaña abandonó Puerto Egmont en 1774 y por 55 años no hubo presencia oficial británica en las islas. Tampoco hubo queja alguna de los ingleses sobre los varios actos de soberanía ejercidos por el naciente gobierno argentino entre 1810 y 1829.

Una propuesta que pudo cambiarlo todo

Para 1884, había finalizado gran parte de la delimitación de su territorio nacional y así el presidente Roca consideró un buen momento para avanzar con un reclamo pendiente desde 1833.

Norberto Quirno Costa, Ministro de Relaciones Exteriores argentino, transmitió la propuesta al gobierno británico a través del representante diplomático de ese país. El gobierno argentino exponía su deseo de mantener buenas relaciones con el Reino Unido, pero una firme convicción de que la cuestión de las Malvinas debía resolverse en el marco del derecho internacional.

Roca, presidente de la Nación, Norberto Quirno Costa, vicepresidente, y el general Bartolomé Mitre Foto: fdra-historia

“El más grande interés de la República es conservar bajo el mejor pie de amistad las relaciones con Gran Bretaña, sin que pudiera dar ocasión a que ellas se alteren en una discusión amistosa y razonada sobre un punto de derecho internacional, como el de la soberanía de las islas”, expresaba la comunicación oficial.

Pero esto no pudo avanzar, el Reino Unido no aceptó la propuesta argentina y rechazó someter el caso a arbitraje, evitando cualquier instancia de negociación. Esta actitud se mantuvo durante más de un siglo y a pesar de que ese mecanismo había sido fomentado por Gran Bretaña en distintos conflictos entre naciones sudamericanas.

El arbitraje internacional

Este era el mecanismo más pacífico de resolución de conflictos entre países. Las partes en disputa aceptaban someter su caso a un tribunal imparcial, analizando la evidencia y dicta un fallo.

Argentina lo conocía muy bien, había recurrido con éxito en otras disputas territoriales como la de la Patagonia con Chile.

Reclamo argentino sobre la soberanía en Islas Malvinas. Foto: Cancillería
Reclamo argentino sobre la soberanía en Islas Malvinas. Foto: Cancillería

La OEA apoyó el reclamo de Argentina por las Islas Malvinas

La 55 Asamblea General de la OEA, celebrada en Antigua y Barbuda, aprobó por aclamación la resolución que cada año presenta Argentina sobre la disputa por las Malvinas, que fueron ocupadas en 1833.

El texto “reafirma la necesidad de que los Gobiernos de la República Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte reanuden, cuanto antes, las negociaciones sobre la disputa de soberanía, con el objeto de encontrar una solución pacífica a esta prolongada controversia”.

Los Estados miembros expresaron su “satisfacción” por la voluntad de Argentina de “continuar explorando todas las vías posibles para la solución pacífica de la controversia y por su actitud constructiva en favor de los habitantes” del archipiélago ocupado ilegalmente.