Juan Manuel de Rosas
Juan Manuel de Rosas Foto: IA

Era el año 1835, Juan Manuel de Rosas inicia su segundo período como gobernador de Buenos Aires y las Islas Malvinas llevan usurpadas de manera ilegítimamente por los ingleses desde hacía dos años. Sin una Constitución y a través de la Ley de Aduanas, aplicada en 1836, protegía manufacturas locales y la materia prima y gravaba aquellos que venían del exterior. Una maniobra clave para engrosar las arcas de la aduana, manejada por la capital y así también girar fondos a las provincias.

Fue para esa época que Don Juan debió enfrentar la presión de los tenedores de bonos por cobrar sus dividendos. “El gobierno nunca olvida el pago de la deuda extranjera, pero es bien manifiesto que al presente nada se puede hacer por ella”, dijo en la Sala de Representantes al asumir. Esa deuda era la que contrajo Bernardino Rivadavia a la Baring Brothers, cuando se les solicitó en 1824 la suma de 5.000.000 pesos fuertes que equivalían a 1.000.000 de libras esterlinas.

Las cosas no estaban fáciles a pesar de la buena voluntad del gobierno federal para saldarla, y fue así como las Malvinas cobraron protagonismo. ¿Jugada maestra o renuncia al soberanía?

Mapa de las Malvinas Foto: Archivo

Para 1838, se aumentaron los derechos de importación de productos que hubieran sido transbordados en Montevideo. Francia terminó siendo un gran perjudicado por tener al puerto oriental como un punto central de su comercio en esta región. El vicecónsul francés Aimé Roger buscó el pretexto para presionar con las armas, pero Rosas se mantuvo firme y fundamentó que no tenía medios para pagar porque el bloqueo perjudicaba económicamente a la Confederación y propuso el arbitraje de Inglaterra para solucionar el conflicto.

¿Rosas entregó las Malvinas?

Documentación que se guarda en archivos locales de Gran Bretaña, Rosas barajó dentro de las negociaciones la cuestión Malvinas y la posibilidad de cancelar la deuda con los tenedores a cambio de entregarles las islas a los ingleses.

El 21 de noviembre de 1838, el embajador Manuel Moreno recibió la siguiente instrucción: “Insistir así que se le presente la ocasión en el reclamo respecto de la ocupación de las Islas Malvinas, y entonces explotará con sagacidad sin que se pueda trascender ser idea de este gobierno, si habría disposición en el de S.M.B.A hacer lugar a una transacción pecuniaria, que sería cancelar la deuda pendiente del empréstito argentino”. Aclaró a los tenedores de bonos que, hasta que no se levante el bloqueo francés, no iba a poder pagarles.

El debate sobre la actitud de Rosas es aún motivo de discordia, lo que es seguro que de aceptar los inglés, estarían reconociendo tácitamente la soberanía argentina sobre el archipiélago y el gobernador tendría los argumentos para fundamentar aún más el reclamo. En marzo de 1842, el secretario para asuntos exteriores inglés, Lord Aberdeen, negó al gobierno argentino derecho a indemnización alguna: “Como definitiva la declaración con que el infrascripto concluyó su nota al señor Moreno de 15 del próximo anterior, repitiendo la determinación del gobierno de S. M. De no permitir que sean infringidos los indultados derechos de la Gran Bretaña sobre las islas”.

¿Qué pasó con las Malvinas durante el rosismo? Foto: IA

Banqueros de la Baring envían a Buenos Aires un súbdito, Francisco de Palacieu Falconnet, con el objetivo de indagar cuál era la voluntad, la capacidad y los recursos del actual gobierno para hacer frente a la deuda. Cuenta Adrián Pignatelli para Infobae que el hombre pasó dos años aquí, estuvo en contacto directo con Manuel Insiarte, ministro de Hacienda, para dar con una solución que no llegaba.

En 1843 cuando Felipe Arana, ministro de Relaciones Exteriores de Rosas, instruyó al cónsul argentino en Londres, Jorge Federico Dickson, a “demandar al gobierno de S.M.B. una indemnización por el derecho de las Islas Malvinas, y que entre en esta el empréstito y sus rentas vencidas y por vencer bajo el concepto de que en tales arreglos debe intervenir el acomodamiento de los interesados, y que cuanto convenirse y estipularse sobre esto será aquí ratificado con previa autorización de la Sala de Representantes”.

Una solución sin las islas

El gobierno inglés negaba el reconocimiento argentino de la soberanía y que el volumen de la deuda, con intereses, ascendía a 1.900.000 libras esterlinas. Dickson, en una carta a Felipe Arana del 5 de abril del mencionado año, explicaba que “no son el tiempo y la circunstancia oportuna para entretener este asunto”. En todo caso, se verá ser muy difícil convencer a este gobierno del derecho que tiene la República a reclamar indemnización alguna para la cesión de la propiedad que alega en nuestro territorio de las Islas Malvinas.”

Falconnet pidió un monto mensual en concepto de reparaciones de guerra como tenía Francia y así le fue aprobado el pago de una suma mensual de 5000 pesos fuertes a cuenta de la deuda. Algunos interpretan que así Rosas disminuiría la presión británica. Los pagos comenzaron en mayo de 1845, pero se suspendieron cuando Gran Bretaña comenzó con el bloqueo, junto con los franceses, del Río de la Plata. Vendría el combate de la Vuelta de Obligado y todo se reanudó en 1849.

Batalla de Vuelta y Obligado, efemérides
Batalla de Vuelta y Obligado, efemérides

A fines de ese año, se firmó el tratado Southern-Arana, que ponía fin a la disputa entre nuestro país y Gran Bretaña. Los ingleses reconocieron la soberanía argentina de los ríos interiores; instaba a nuestro país a solucionar pacíficamente nuestros diferendo con Uruguay y se nos devolvía la flota capturada. ¿Mención sobre las Malvinas? Ninguna.

La bendita deuda se terminó cancelando, pero 80 años después, en 1904.