Adiós al sueño del finde largo: la jornada de 40 horas se aplicará sin agregar días libres
. Esta reducción está diseñada para mejorar la calidad de vida sin modificar la cantidad de días que se trabaja cada semana.

La reforma laboral que reducirá la semana laboral en México acaba de obtener definiciones clave y trae consigo un cambio profundo en la forma en que se contabilizan y pagan las horas de trabajo. Sin embargo, no incluirá un día adicional de descanso, descartando así la semana laboral de cuatro días, una expectativa que había generado gran interés público.
Qué cambia y qué no con la nueva jornada de 40 horas
Según el dictamen circulado en las comisiones del Senado, la reforma:
Reduce la jornada laboral a 40 horas semanales
La transición será progresiva, avanzando de manera escalonada para no generar un impacto abrupto en el sector productivo. Esta reducción está diseñada para mejorar la calidad de vida sin modificar la cantidad de días que se trabaja cada semana.
No agrega un día extra de descanso
Los trabajadores seguirán laborando la misma cantidad de días, por lo que no habrá una semana laboral de cuatro días. La disminución se aplicará dentro de la jornada diaria, no en el calendario semanal.
Las horas recortadas se pagarán como horas extra
Un punto crucial del dictamen es que las horas que dejen de formar parte de la jornada oficial deberán pagarse como horas extraordinarias, lo que funciona como un mecanismo de compensación para que no haya una reducción en los ingresos de los trabajadores durante la transición.

Un cambio gradual hasta alcanzar las 40 horas
La reforma se implementará de manera escalonada para garantizar estabilidad laboral. Aunque otras fuentes detallan el calendario completo entre 2027 y 2030, el dictamen de El Cronista remarca que el objetivo del proceso gradual es evitar impactos bruscos en empresas y empleados, manteniendo la continuidad operativa mientras el país avanza hacia una jornada más corta.
¿Por qué no habrá semana de cuatro días?
El Senado determinó que reducir los días laborales no es viable en esta etapa, ya que podría afectar actividades esenciales y generar desequilibrios entre sectores. Por eso, la reforma solo modifica el número de horas y no los días de asistencia.

Lo que significa para trabajadores y empresas
- No habrá cambios en los días laborados, pero sí en la duración de cada jornada.
- Las empresas deberán pagar como extra las horas que desaparezcan de la jornada actual.
- Se busca preservar el nivel salarial durante toda la transición.
- La reforma prevé estabilidad operativa, evitando afectar procesos productivos.
















