
Miles de personas salieron a las calles de Italia este sábado para reclamar mejores salarios y medidas frente al aumento del costo de vida. Las protestas se desarrollaron en distintas ciudades del país y terminaron con enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad, numerosos heridos y alrededor de 50 detenidos en Milán.
Protestas en Italia: incidentes en Milán, Turín y Bolonia
Los enfrentamientos más importantes ocurrieron en la céntrica plaza del Duomo de Milán, donde grupos de manifestantes levantaron barricadas, lanzaron petardos y atacaron los cordones policiales. Los agentes respondieron con gases lacrimógenos y cargas para dispersar a los participantes.
Según informaron medios italianos, los disturbios dejaron numerosos heridos y cerca de medio centenar de detenidos. La tensión también se trasladó a Bolonia, especialmente en las inmediaciones de la estación ferroviaria. Allí, jóvenes manifestantes se enfrentaron con la Policía, que utilizó cañones de agua y gases lacrimógenos. Los incidentes obligaron a cerrar preventivamente la terminal.

En Turín, una movilización contra el encarecimiento de la vida incluyó consignas dirigidas a la primera ministra, Giorgia Meloni. Durante la jornada también se registraron momentos de tensión y las fuerzas de seguridad emplearon granadas de humo.
Anunciaron una huelga general en Italia para el 20 de noviembre
En Roma, la protesta tuvo un desarrollo diferente. Miles de personas participaron de la marcha denominada “Juntos en la Vía Principal”, organizada por la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL) junto con más de cien asociaciones laicas y católicas.
Los manifestantes reclamaron aumentos salariales, mejores servicios públicos, un sistema impositivo más justo y una reducción del gasto militar.
Durante la movilización, el secretario general de la CGIL, Maurizio Landini, anunció una huelga general para el próximo 20 de noviembre, fecha que coincidirá con una protesta estudiantil europea.
La respuesta de Giorgia Meloni a los disturbios
Tras los incidentes, la primera ministra italiana condenó los hechos de violencia mediante un mensaje publicado en sus redes sociales.
“Manifestarse es un derecho. Incendiar nuestras ciudades no lo es”, expresó Meloni, quien diferenció a quienes participaron pacíficamente de las protestas de los grupos involucrados en los enfrentamientos. La mandataria también denunció ataques contra agentes policiales, daños materiales y la presencia de personas con adoquines y martillos rompevidrios.
Finalmente, pidió a los dirigentes opositores que rechazaran públicamente los disturbios y defendieran el carácter pacífico de las movilizaciones. “Ante escenas de este tipo, el rechazo debe ser unánime. Toda reticencia se convierte en justificación. El silencio no es aceptable”, sostuvo.
Este artículo fue elaborado a partir de información proporcionada por EFE, con edición de Canal 26.
















