Europa vivió este sábado 24 de octubre una nueva jornada de tensión, con violentas protestas en París, Barcelona y Roma. Los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, los incendios y los saqueos marcaron las movilizaciones en Francia y España, mientras que en la capital italiana un grupo de manifestantes irrumpió en el Coliseo y provocó momentos de tensión.
Francia: nuevas protestas contra Macron terminaron en enfrentamientos y detenciones
Francia volvió a registrar serios incidentes durante las manifestaciones contra el aumento del costo de vida y en reclamo de mejores condiciones educativas y servicios públicos.
Las movilizaciones reunieron a unas 410.000 personas, según el Ministerio del Interior francés, mientras que los sindicatos elevaron la participación a cerca de 800.000. Aunque gran parte de las marchas transcurrió pacíficamente, se registraron enfrentamientos en París, Lyon, Marsella y otras ciudades.
Las fuerzas de seguridad utilizaron gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a grupos de manifestantes. Las autoridades informaron cerca de 1.000 detenciones y desplegaron unos 70.000 agentes para prevenir nuevos episodios de violencia.
Roma: manifestantes irrumpieron en el Coliseo y provocaron momentos de tensión
En Italia, una multitudinaria jornada de movilizaciones también puso en alerta a las autoridades. Uno de los episodios más llamativos ocurrió en Roma, donde un grupo de manifestantes forzó los accesos al Coliseo.
Los participantes se separaron de una marcha y consiguieron ingresar al monumento, superando los controles de seguridad. La situación provocó momentos de tensión con el personal del lugar, mientras los agentes antidisturbios se desplegaron en los alrededores.
Según informaron medios italianos, los manifestantes recorrieron brevemente el interior y luego se retiraron. En ese sector no se registraron enfrentamientos directos, aunque posteriormente hubo choques entre manifestantes y policías en otros puntos del centro de Roma.
Barcelona: saqueos, incendios y enfrentamientos durante una protesta juvenil
En España, Barcelona fue escenario de graves disturbios después de una convocatoria juvenil difundida a través de las redes sociales bajo el lema Institut Indignats, inspirado en las movilizaciones estudiantiles francesas.
La concentración comenzó en la plaza de Cataluña, donde grupos de jóvenes, algunos encapuchados, protagonizaron enfrentamientos con los Mossos d’Esquadra. Hubo lanzamiento de piedras, incendios de contenedores, destrozos de mobiliario urbano y saqueos de establecimientos comerciales.
La violencia obligó a cerrar accesos a la plaza y numerosos negocios bajaron sus persianas. Según los balances difundidos, los incidentes dejaron alrededor de 100 detenidos, 14 comercios vandalizados o saqueados y 33 focos de incendio.
Los tres episodios reflejaron una jornada de fuerte tensión en distintas ciudades europeas, aunque las movilizaciones respondieron a convocatorias y reclamos diferentes.
















