La increíble historia de un argentino que triunfa en Nueva York

En 2011 Mario Vivas buscó emigrar para una nueva vida, no todo fue fácil pero su historia inspira a muchos jóvenes.

Por Canal26

Miércoles 17 de Febrero de 2021 - 10:29

Mario Vivas, un argentino en Nueva YorkMario Vivas, un argentino en NUeva York. 

Mario Vivas tenía familia y amigos, una profesión de odontólogo, y horas interminables invertidas en arreglar dientes. La vida, de pronto, se sintió chata; las calles porteñas, apesadumbradas y nostálgicas: “A Buenos Aires la sentía estática, muy tradicional y mirando siempre al pasado”.

 

Fue así que en aquel 2011 decidió ir por su aventura en Nueva York. La periodista Carina Durn quien realizó la nota a Mario escribe su experiencia en detalle de cómo fueron los momentos en los que este argentino logró lo que soñaba.

 

“Parece cercano el 2011, pero no lo es, en diez años todo cambió de manera muy rápida. En aquellos tiempos las fotos todavía se sacaban con cámara digital y las redes sociales eran para compartir imágenes de vacaciones con esa tía lejana. El acceso a la información existía, pero no era tan masivo, absorbente y express como lo es hoy. Estar desprendido de tu tierra todavía se vivía con sabor a estar lejos”, declara Mario en la entrevista.

 

El argentino revela: "En la Gran Manzana cada uno vive en su burbuja, pero cada neoyorquino es una fotografía de una historia... Nueva York es una ciudad extrema y despierta emociones extremas: uno la odia o la ama. Su verdadera esencia no está en casi ninguna de las cosas que uno admira cuando la visita por primera vez, aunque ese primer impacto es mágico e inolvidable”.

 

“Aquellas ocupaciones - asistente durante el día y bartender de noche- me expusieron a conocer todo tipo de gente”, dice Mario. “Culturalmente, acá es muy común tener múltiples empleos y todos son respetados. Hay gente que tiene hasta tres. Valoro mucho que en este país haya orgullo y admiración hacia el trabajo sin importar su ámbito: en Argentina siento que hay mucho prejuicio y condicionamientos en lo laboral”.

 

“Tuve buenas experiencias casi siempre. En donde no la pasé bien o no veía un propósito, no duré mucho. Aprendí a no darle tanto peso a las cosas, a que todo trabajo es una experiencia y un aprendizaje. Disfruté, y sigo disfrutando, de compartir con gente apasionada por lo que hace y de la puedo tomar excelentes ejemplos. Trabajar y vivir el día a día en Nueva York no es fácil, requiere de estar muy atento y tener mucha paciencia. Pero creo que lo más importante es siempre conservar la propia esencia. En una urbe donde hay mucho de todo es crucial mantenerse fiel a uno mismo y ser auténtico. Así, por default, lo indicado termina llegando a uno por sí solo”.

 

“Salir de mi universo conocido empezó como una aventura que evolucionó a lo que mi vida es hoy. Viendo hacia atrás desde el presente, uno comprende la inmensidad de los desafíos y la conexión en cada evento. Pude haber vuelto a la Argentina en muchas oportunidades, pero no lo hice. Acá sigo. Y ahí está el verdadero valor de emprender un nuevo camino. Por eso pienso que el `irse´ no es más que una percepción desde el afuera. Una cosa es dejar el país y algo muy distinto es animarse a realmente transitar una nueva vida”.

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