Germán Kammerath.
Germán Kammerath. Foto: Captura

A través de una columna de opinión en Reporte Asia, Germán Luis Kammerath analizó el impacto histórico de la Fundación Mediterránea y su instituto de investigación, el IERAL, como motores fundamentales en la arquitectura de las reformas económicas de Argentina. El exintendente de Córdoba, vicegobernador de la provincia y diputado nacional consideró que el surgimiento de esta entidad en 1977 marcó un quiebre en la forma de entender el desarrollo nacional, desplazando el eje del centralismo porteño hacia el corazón productivo de las provincias.

Una visión federal desde el pensamiento estratégico

Kammerath sostuvo que Argentina es un país que debe comprenderse desde sus regiones. En este contexto, destaca que la Fundación Mediterránea nació de la intuición de empresarios cordobeses que entendieron que “Argentina sólo puede desarrollarse plenamente si piensa su economía desde una perspectiva federal”.

La creación del IERAL fue el paso decisivo para dotar al sector privado de una herramienta técnica comparable a los grandes think tanks internacionales. “El desarrollo económico moderno requiere algo más que capital o infraestructura: necesita instituciones que produzcan ideas”, expuso.

El rol de Domingo Cavallo y el desafío intelectual

La figura de Domingo Cavallo es central en el relato de Kammerath, quien lo define como el “arquitecto intelectual” del instituto. Bajo su liderazgo, el IERAL no solo produjo diagnósticos, sino propuestas concretas que buscaban romper con la histórica concentración económica en la capital.

Uno de los hitos mencionados es la publicación de “El Desafío Federal” en 1986, una obra que, según Kammerath, “abrió por primera vez el debate sobre una visión de los problemas nacionales desde el famoso ‘interior’, en realidad el corazón productivo argentino”.

De las ideas a las leyes: el Programa de Asistencia Legislativa (PAL)

Kammerath recordó con especial énfasis la creación del PAL, un programa diseñado para elevar la calidad técnica de los debates en el Congreso y las legislaturas. El exdiputado provincial por Córdoba relató cómo el IERAL colaboró activamente en la fiscalización de cuentas públicas y en el sustento de reformas estructurales.

“La necesidad de la autonomía del Banco Central, la necesidad de la Reforma Previsional y la transformación del sector energético argentino, fueron sólidos aportes para el debate nacional y se utilizaron en las modernizaciones que se llevaron adelante en los años 90”, sostuvo.

El impacto en los años 90 y la convertibilidad

El punto de máxima influencia de la Fundación Mediterránea llegó con la presidencia de Carlos Menem. Kammerath describió a la institución como el think tank más influyente de la Argentina contemporánea, proveyendo no solo el plan económico, sino también los equipos técnicos para implementarlo.

Sobre el Plan de Convertibilidad de 1991, soltó: “Fue el programa más audaz y exitoso de política pública argentina, hasta entonces, y devolvió a los argentinos la confianza en su moneda”.

Conclusión: el poder de las ideas

Para Kammerath, la trayectoria de la Fundación Mediterránea demostró que las transformaciones profundas no son fruto del azar político, sino de un trabajo intelectual previo. Citando a Milton Friedman, concluyó que el legado de esta institución cordobesa es haber comprendido que el país necesitaba, ante todo, “pensar estratégicamente”.