Alerta mundial: la ciudad más poblada del mundo se está hundiendo y sus 42 millones de habitantes están en peligro

El crecimiento descontrolado, la extracción de agua subterránea y el avance del cambio climático aceleran el hundimiento de una megaciudad que enfrenta inundaciones cada vez más frecuentes y un futuro incierto para millones de personas.

Se hunde la ciudad más poblada del mundo. Foto: Freepik.

En Yakarta, capital de Indonesia, una de las mayores concentraciones urbanas del planeta, millones de personas viven sobre una metrópolis que se hunde año tras año como consecuencia de décadas de expansión sin control y de una relación cada vez más tensa con el medio ambiente.

Con una población estimada en unos 42 millones de habitantes, el área metropolitana de Yakarta encabeza hoy el ranking mundial de ciudades más pobladas. De acuerdo con la ONU, su tamaño supera al de varios países europeos combinados y se aproxima al total de habitantes de Argentina.

Este liderazgo global, que recientemente desplazó a Tokio, no solo refleja un crecimiento sostenido, sino también una nueva forma de medir las megaciudades, basada en sus áreas urbanas reales y no solo en los límites administrativos.

El crecimiento de Yakarta no respondió a un plan maestro. La ciudad se formó como un mosaico de épocas y funciones: barrios coloniales, distritos financieros, asentamientos informales y zonas industriales conviven en un espacio saturado.

Yakarta, Indonesia. Foto: Instagram @gladysseara

Durante décadas, la llegada constante de migrantes atraídos por oportunidades laborales y servicios profundizó las desigualdades y llevó al límite la capacidad del territorio, tal como describe la revista Wired.

Un suelo que no resiste

El hundimiento de Yakarta tiene causas múltiples. La extracción masiva de agua subterránea es uno de los factores centrales: ante la falta de acceso a agua potable, millones de personas perforan acuíferos para abastecerse. A esto se suma el peso de edificios, carreteras e infraestructuras, junto con la naturaleza inestable de los sedimentos sobre los que se asienta la ciudad.

Según estimaciones citadas por organismos internacionales, en algunos sectores el terreno desciende varios centímetros por año, un fenómeno especialmente crítico en el norte de la ciudad, donde ya existen barrios ubicados por debajo del nivel del mar. El resultado es un escenario de riesgo permanente que se agrava con el paso del tiempo.

Inundaciones y clima extremo

La ubicación costera de Yakarta multiplica los problemas. El aumento del nivel del mar, combinado con lluvias intensas y mareas altas, provoca inundaciones cada vez más frecuentes. Lo que antes eran episodios aislados, hoy se repite con regularidad, afectando viviendas, transporte y servicios esenciales.

Se hunde la ciudad más poblada del mundo. Foto: Unplash.

Para los expertos, Yakarta se ha convertido en un símbolo de los dilemas urbanos del siglo XXI: una megaciudad expuesta a los efectos del cambio climático, donde los eventos extremos ya no son excepcionales, sino parte de la vida cotidiana.

Obras, planes y una capital en movimiento

Frente a este escenario, el Estado indonesio puso en marcha proyectos de gran escala. Uno de los más ambiciosos es el Gran Muro Marino, diseñado para contener el avance del océano y proteger las zonas más vulnerables. A la par, se desarrollan planes para recuperar ríos urbanos y mejorar el sistema de drenaje.

También se apuesta a reordenar la movilidad, con la ampliación del metro y otros sistemas de transporte público, en un intento por reducir el colapso vial y la contaminación.

Sin embargo, la decisión más significativa fue política: trasladar parte del poder administrativo a Nusantara, una nueva capital construida en la isla de Borneo. La medida busca aliviar la presión sobre Yakarta, aunque su impacto será gradual y limitado en el corto plazo.

Yakarta, Indonesia. Foto: Instagram @gladysseara

Más allá de las grandes obras, los desafíos sociales persisten. La superpoblación, la falta de vivienda adecuada y la desigualdad territorial marcan la vida diaria de millones de personas. El tránsito constante, las interrupciones por inundaciones y los costos económicos asociados al deterioro ambiental afectan tanto a la ciudad como al conjunto del país.