Caballo Foto: Freepik

Se sabe que los perros, que son compañeros natos de los hombres, suelen detectar perfectamente las emociones de los humanos a través del olfato: ellos saben cuando una persona está feliz, en calma e incluso, detectan perfectamente el miedo a través del olfato. Y aunque se creía que esta capacidad era solamente de los canes, un estudio demuestra que los equinos también poseen esta habilidad.

Según la investigación, estos animales pueden percibir el miedo de las personas y modificar su comportamiento en consecuencia. En primera instancia, se realizó un trabajo que fue publicado en la revista Animal Cognition, en el año 2018, donde se expuso a labradores a muestras de sudor humano recogidas mientras los voluntarios veían películas de terror.

Caballo Foto: Freepik

Los resultados mostraron que los perros reaccionaban de manera distinta ante el olor del miedo, confirmando lo que la gente ya sospechaba: los canes son capaces de oler las emociones humanas. Con esta data, años más tarde, un equipo de científicos de la Universidad de Tours, liderado por la doctora Léa Lansade, demostró que los caballos también pueden percibir el miedo a través del olor humano.

El estudio, publicado en PLOS One, comprobó que el sudor de las personas contiene señales emocionales que los caballos interpretan de forma inmediata, modificando su conducta al igual que como lo hacían los perros de la investigación del año 2018.

Los caballos pueden sentir el miedo de los humanos

Los caballos pueden sentir el miedo de los hombres: qué dice la ciencia

Para poder comprobar esta teoría, los investigadores recolectaron muestras de sudor de voluntarios mientras veían dos películas: la película de terror Sinister (Scott Derrickson, 2012) y la comedia musical Cantando bajo la lluvia (Gene Kelly y Stanley Donen, 1952), y luego ofrecieron estas muestras a los caballos para que las olfatearan.

Los resultados fueron claros: ante el aroma del miedo, los caballos incrementaron su frecuencia cardíaca y se mostraron más esquivos con sus cuidadores. Además, reaccionaron con mayor brusquedad a estímulos externos, como la apertura repentina de un paraguas.

Esto demuestra que los compuestos volátiles del sudor humano actúan como señales de advertencia para estos animales. Curiosamente, los niveles de cortisol de los caballos no mostraron diferencias significativas entre los grupos, pero su comportamiento evidenció claramente que perciben y responden al miedo humano, incluso sin cambios hormonales medibles.

Los caballos huelen el miedo de los humanos

En este sentido, la doctora Plotine Jardat, del Instituto Francés del Caballo y la Equitación, destacó la importancia de la gestión emocional durante la equitación, ya que el estado de ánimo del jinete tiene que estar calmo para poder transmitirle seguridad al caballo y así, bajar los riesgos de accidentes.

Este estudio puede ayudar aún más a la relación entre los animales y las personas, sobre todo para aquellos que conviven con los humanos y son utilizados para tareas de campo o actividades recreativas, ya que deben encontrarse en un entorno equilibrado para no sentir miedo y poder continuar en calma.