Papel aluminio en el picaporte de la puerta: por qué lo recomiendan y para qué sirve
Se trata de un truco casero simple y económico que facilita la limpieza y hasta puede generar facilidades en el hogar durante eventos importantes.

El papel aluminio suele utilizarse para lograr cocciones perfectas y hacer rebotar la luz en algunas zonas del hogar que así lo requieren, pero sin embargo, tiene otro uso cotidiano que podría salvarnos de rayones e incluso funciona como un elemento de limpieza. Envolver el picaporte de la puerta con este papel es un truco casero cada vez más recomendado, ¿Pero por qué?

Se trata de una solución rápida, económica y fácil de aplicar, ideal para proteger este elemento que suele desgastarse con el uso diario. El secreto está en la versatilidad del aluminio: es barato, se consigue en cualquier comercio y permite resolver varios problemas cotidianos en cuestión de minutos.
¿Para qué sirve poner papel aluminio en el picaporte?
Protección al pintar
Al momento de pintar una puerta o una habitación, envolver el picaporte con papel aluminio evita que se manche con pintura, barniz o laca, restos que luego suelen ser difíciles de remover.

Facilita la limpieza
El aluminio funciona como una barrera protectora. La suciedad, la grasa y las huellas no se adhieren directamente al metal del picaporte, algo especialmente útil en puertas de uso frecuente como las del baño, la cocina o la entrada.
Evita rayones y golpes
Durante mudanzas, refacciones o al mover muebles grandes, el papel aluminio protege el picaporte de golpes, rayones y marcas. Un detalle simple que puede prevenir daños innecesarios.

Paso a paso: cómo poner papel aluminio en el picaporte
- Cortá un trozo de papel aluminio: debe ser lo suficientemente grande como para cubrir todo el picaporte, incluyendo la base.
- Envolvé el picaporte: rodeá el picaporte con el aluminio, asegurándote de que quede bien cubierto y ajustado.
- Presioná suavemente: moldeá el papel con los dedos para que se adapte a la forma del picaporte sin romperse.
- Verificá que quede firme: chequeá que no se deslice ni se afloje, sobre todo si la puerta se va a usar mientras esté protegido.
- Retirá cuando ya no sea necesario: una vez finalizada la pintura, mudanza o limpieza, sacá el aluminio y descartalo.












