El corte de pelo de los 2000 que vuelve a ser tendencia en 2026.
El corte de pelo de los 2000 que vuelve a ser tendencia en 2026. Foto: Unsplash

La moda no sigue una línea recta: gira, vuelve y se reinventa. Las tendencias que parecían olvidadas regresan años después con nuevos significados, adaptadas al pulso cultural de cada época.

En ese movimiento pendular, peinados, prendas y estéticas resurgen como parte de una dinámica que mira al pasado para refrescar el presente.

En 2026, esa lógica se hace visible en el regreso de la raya al costado, un clásico capilar que dominó otras décadas y que hoy reaparece como una apuesta fuerte dentro del universo beauty.

El pelo a un costado vuelve reinterpretado con una impronta más natural, flexible y actual. Foto: Unsplash

Tras años de hegemonía de la raya al medio, el cambio se siente como un respiro visual: un gesto simple capaz de transformar por completo un look.

El resurgimiento no es casual. Impulsado por celebridades y referentes de estilo, este peinado vuelve reinterpretado con una impronta más natural, flexible y actual.

No se trata de una novedad absoluta, sino de un revival que dialoga con la nostalgia reciente y con el deseo contemporáneo de diferenciarse.

El pelo a un costado aporta volumen, movimiento y estructura, además de suavizar los rasgos. Foto: Unsplash

Parte de su atractivo radica en su efecto estético: la raya lateral aporta volumen, movimiento y estructura, suaviza los rasgos y rompe la rigidez que muchas veces genera la simetría central. El resultado es un estilo más dinámico y favorecedor.

Además, su versatilidad lo convierte en aliado de casi cualquier tipo de cabello. Funciona en melenas largas, cortes bob o largos intermedios, y se adapta tanto a texturas lisas como onduladas o rizadas.

Resignificar lo que ya existe

En una época donde la moda prioriza la personalización y la comodidad, esa capacidad de adaptación es clave. Más que un simple peinado, la vuelta de la raya al costado refleja una tendencia mayor: la reinterpretación contemporánea de estéticas conocidas.

Hoy la innovación no siempre implica crear algo desde cero, sino resignificar lo que ya existe. En ese contexto, llevar el pelo hacia un lado no es solo una elección de estilo, sino también una forma sutil de afirmar identidad en un escenario visual cada vez más saturado.