El truco de envolver el router con papel aluminio funciona o es un simple mito.
El truco de envolver el router con papel aluminio funciona o es un simple mito. Foto: Imagen generada con IA (Grok)

La idea suena simple y tentadora: envolver el router con papel de aluminio para que el WiFi “rinda más”. El truco circula desde hace años en redes sociales, foros y videos virales, y vuelve cada tanto cuando la señal empieza a fallar justo en el rincón más alejado de la casa.

En hogares amplios, departamentos con paredes gruesas o construcciones antiguas, los problemas de cobertura son moneda corriente. Frente a la lentitud o las zonas sin conexión, muchos usuarios optan por soluciones caseras con la esperanza de mejorar la señal sin gastar en repetidores o nuevos equipos. Ahí aparece el aluminio como supuesto aliado tecnológico.

¿De dónde surge la idea de envolver el router con aluminio?

El argumento tiene una base teórica: el aluminio puede reflejar ondas electromagnéticas. Bajo esa lógica, al colocar papel de aluminio detrás o alrededor del router se podrían “redirigir” las ondas inalámbricas hacia los ambientes donde la señal es más débil, evitando que se disperse en direcciones innecesarias.

El aluminio improvisado puede transformarse en una barrera que interfiere con la emisión normal de la señal. Foto: Imagen generada con IA (Copylot)

Parte de la popularidad del truco se apoya en un estudio real realizado en 2017 por investigadores de la Universidad de Dartmouth. En ese trabajo, los científicos diseñaron reflectores de aluminio con formas específicas, creados mediante impresión 3D, capaces de modificar la cobertura inalámbrica dentro de espacios cerrados. El resultado: lograron orientar la señal hacia determinadas áreas y reducir pérdidas hacia el exterior.

El detalle clave es que ese experimento utilizó estructuras diseñadas con precisión milimétrica. No se trataba de una lámina arrugada colocada al azar, sino de piezas calculadas según la forma del espacio y el comportamiento de las ondas.

En un entorno doméstico, envolver el router con papel de aluminio no replica esas condiciones. Lejos de convertirse en un reflector eficiente, el aluminio improvisado puede transformarse en una barrera que interfiere con la emisión normal de la señal. El resultado suele ser el opuesto al esperado: zonas sin cobertura, mayor latencia y conexión inestable.

La temperatura interna puede elevarse, afectando el rendimiento e incluso acortando la vida útil del dispositivo. Foto: Imagen generada con IA (Grok)

Hay otro factor que suele pasarse por alto: la ventilación. Los routers necesitan disipar el calor a través de rejillas específicas. Si se cubren con aluminio, la temperatura interna puede elevarse, afectando el rendimiento e incluso acortando la vida útil del dispositivo.

¿Cómo mejorar la conexión WiFi de un router?

El “truco del aluminio” simplifica un fenómeno técnico complejo y lo traslada a una solución casera que rara vez funciona como promete. Si la señal no llega a todos los ambientes, suele ser más efectivo:

  • Cambiar de banda (2.4 GHz o 5 GHz) según el caso.
  • Evitar obstáculos metálicos o electrodomésticos cerca.
  • Incorporar repetidores o sistemas mesh en viviendas grandes.
  • Reubicar el router en una zona central y elevada.

La conclusión es clara: aunque la ciencia demuestra que es posible moldear la señal WiFi con estructuras adecuadas, envolver el router con papel de aluminio en casa no es el atajo mágico que prometen las redes. En tecnología, como en casi todo, las soluciones simples no siempre son las más efectivas.