Sin tomar dos litros de agua por día: alternativas prácticas para hidratarse bien durante el verano
Muchas personas, por gusto o por falta de costumbre, no llegan a consumir los dos litros de agua por día en verano, tal como lo recomiendan los expertos en salud. Por ello, surgen alternativas para conservar el cuerpo hidratado.

Durante el verano, las altas temperaturas incrementan la pérdida de líquidos en personas de todas las edades. En jóvenes y adolescentes que realizan actividad física, esta pérdida es aún mayor debido al sudor, lo que vuelve fundamental mantener una correcta hidratación. El calor extremo propio de esta época puede provocar cansancio, dolores de cabeza, bajo rendimiento físico y deshidratación si no se consume una cantidad adecuada de líquidos a lo largo del día.
Si bien la recomendación general de los especialistas es beber al menos dos litros de agua diarios, muchas personas no logran alcanzar ese objetivo. La falta de hábito, la preferencia por otros sabores o la ausencia de sensación de sed hacen que el consumo de agua quede relegado. En este contexto, no toda la gente disfruta de tomar grandes cantidades de agua y suele buscar opciones más atractivas para mantenerse hidratada.
No es agua: otras formas de hidratarse en verano
Aunque el agua sigue siendo esencial, es importante saber que la hidratación no depende únicamente de su consumo tradicional. Existen alimentos y bebidas naturales con alto contenido de agua que pueden contribuir de manera significativa al equilibrio hídrico del organismo durante los meses más calurosos. Incorporar alternativas refrescantes a la alimentación diaria no solo facilita la hidratación, sino que también mejora el aporte de vitaminas y minerales esenciales.
A continuación, tres ideas prácticas para complementar el vaso de agua en verano:
Exprimidos naturales
Los exprimidos de naranja son una excelente opción para hidratarse, ya que esta fruta está compuesta en más de un 85% por agua. Además, aporta vitamina C, potasio y antioxidantes que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico.

Consumidos sin azúcar agregada, los jugos naturales contribuyen a reponer líquidos y minerales perdidos por el calor. Su sabor fresco los vuelve ideales para el desayuno o la media mañana, especialmente si se consumen recién exprimidos y bien fríos.
Gelatinas
La gelatina es uno de los alimentos con mayor contenido de agua, que puede alcanzar hasta el 90%. Por eso, resulta una alternativa eficaz para hidratarse sin necesidad de beber grandes volúmenes de líquido. Es fácil de digerir y muy bien aceptada por niños, adultos mayores y personas con poco apetito en días de calor intenso.

Para una versión más saludable, se recomienda elegir gelatinas sin azúcar o prepararlas en casa con jugos naturales de frutas.
Licuados de frutas
Los licuados combinan hidratación y nutrición en una sola preparación. Frutas como sandía, melón, frutilla o durazno tienen un alto contenido de agua y son ricas en vitaminas y minerales. Preparados con agua, hielo o bebidas vegetales, ayudan a mantener el cuerpo hidratado y aportan energía natural. También permiten sumar yogurt o semillas, convirtiéndose en una opción completa y refrescante.

Aunque el agua sigue siendo la principal fuente de hidratación, estas alternativas demuestran que es posible mantenerse bien hidratado en verano a través de alimentos y bebidas naturales, saludables y fáciles de incorporar a la rutina diaria.

















