Higiene íntima vaginal: los sí y los no del cuidado diario, según un ginecólogo
Muchas mujeres aún tienen dudas sobre qué prácticas de higiene íntima son realmente beneficiosas y cuáles pueden resultar perjudiciales. En este sentido, preservar el equilibrio natural de la zona vaginal es clave para prevenir molestias e infecciones. Qué explicó el especialista en diálogo con Canal 26.

La higiene íntima femenina es un factor muy importante dentro del cuidado personal, pero también uno de los que más dudas genera. Entre las recomendaciones que circulan en redes, los consejos heredados y los productos específicos en el mercado, muchas mujeres no tienen del todo claro qué prácticas son realmente beneficiosas y cuáles pueden resultar perjudiciales. Mantener el equilibrio natural de la zona vaginal es fundamental para prevenir molestias e infecciones.
En este contexto, Canal 26 habló en exclusiva con el médico ginecólogo Dr. Hemmingsen Jonathan Facundo (MN 130856 - MP 229906) para despejar dudas, aportar información confiable y promover hábitos saludables. Desde la frecuencia adecuada de limpieza hasta el uso correcto del bidet o los productos indicados, pequeños cambios en la rutina diaria pueden marcar una gran diferencia en la salud íntima. Entender cómo funciona el pH vaginal y su flora natural permite tomar decisiones más informadas.
¿Cuál es la forma correcta de higienizar la zona íntima a diario?
“La higiene íntima es un tema habitualmente tabú, rodeado de mitos y errores que pueden llevar a las pacientes a realizar prácticas que ponen en riesgo su salud vulvovaginal”.
“Para empezar, es importante diferenciar la vulva de la vagina: la vagina es un órgano interno que posee su propia microbiota, dominada por lactobacilos, responsables de mantener un pH ácido (aproximadamente entre 3,8 y 4,5). Además, se lubrica e higieniza de forma natural. En cambio, la vulva es el área externa, que transpira y requiere higiene diaria. Por lo tanto, la vagina no se lava; la higiene debe realizarse únicamente en la vulva”, informó el médico ginecólogo.
Además, brindó una serie de conductas ideales a la hora de la higienización vaginal:
- Limpieza externa (vulva) una vez por día. Utilizar agua tibia; opcionalmente, jabón neutro o jabones íntimos con pH adecuado a la edad de la paciente.
- Secar sin fricción, ya que el roce puede alterar la barrera protectora de la piel.
- Realizar la higiene siempre de adelante hacia atrás, nunca al revés. La zona perineal y perianal contienen microorganismos que, al trasladarse hacia la vulva, pueden provocar patologías como vaginosis o infecciones urinarias.

¿Es recomendable usar bidet todos los días y cómo hacerlo correctamente?
“El uso del bidet es una práctica habitual y generalizada entre las mujeres argentinas. Si bien su uso correcto no implica riesgos para la flora vaginal, el uso incorrecto y, sobre todo en exceso, puede alterar el pH de la vagina aumentando el riesgo de infecciones”, informó el especialista.
En ese sentido, Hemmingsen explicó cuál es el uso correcto del bidet:
- El lavado debe ser con agua tibia, presión suave, tratando de evitar dirigir el chorro de agua directamente hacia el introito vaginal. La presión alta puede arrastrar bacterias hacia la vagina o la uretra, aumentando el riesgo de infecciones.
- Evitar dirigir el chorro directamente hacia el introito vaginal para que no ingrese agua a la vagina.
- Tiempo corto, no “duchas prolongadas”, evitando el uso interno tipo ducha vaginal.
- El secado posterior debe realizarse idealmente con toalla limpia o papel.
¿Qué prácticas de higiene pueden alterar el pH o la flora vaginal?
El ginecólogo explicó cuáles son las principales prácticas de higiene que pueden alterar el pH o la flora vaginal (y muy frecuentes en consultorio):
- Duchas vaginales o exceso de higiene
- Uso de jabones perfumados/antibacteriales
- Toallitas húmedas con fragancia
- Uso crónico de protectores diarios
- Uso diario de ropa interior sintética ajustada
- Permanecer con ropa húmeda (gimnasio, traje de baño)
- Uso indiscriminado de óvulos “preventivos” de venta libre
- Depilación completa del área vulvar
Todas estas prácticas alteran las barreras protectoras naturales de la vagina, modifican su PH normal produciendo disminución de lactobacilos, favoreciendo la colonización por anaerobios o cándida".

¿Qué errores comunes en la higiene íntima pueden provocar infecciones?
El médico ginecólogo Hemmingsen explicó que los errores más frecuentes e importantes que pueden provocar infecciones vaginales son los siguientes:
- “Lavarse por dentro”, asociado generalmente al uso de bidet: esto está directamente asociado a vaginosis bacteriana y candidiasis.
- Exceso de lavado (dos a tres veces por día o más), provocando la eliminación de flora protectora y modificando el pH vaginal.
- Uso de productos inadecuados como jabones alcalinos o con perfume.
- Mala técnica postmicción/defecación: higienizarse de atrás hacia adelante, arrastrando gérmenes a la vagina.
- Humedad crónica o prolongada: generalmente se ve en pacientes que realizan actividad física intensa o natación.
- Automedicación ginecológica: el uso repetido de antimicóticos sin diagnóstico enmascara cuadros clínicos y modifica la flora habitual, predisponiendo a las pacientes a vaginosis o candidiasis a repetición.
Para resumir, el especialista explicó que “la vagina es un órgano autolimpiante, por lo que la higiene debe centrarse en la vulva. Cuanta menos intervención, mejor se mantiene el equilibrio natural. La mayoría de las infecciones vulvovaginales no se deben a la falta de higiene, sino a alteraciones del ecosistema vaginal; de hecho, el exceso de higiene puede resultar más perjudicial que su ausencia”. De todos modos, ante cualquier duda o inquietud, es fundamental consultar con un especialista.


















