Running en otoño.
Running en otoño. Foto: ChatGPT.

Durante el otoño, las temperaturas agradables se hacen notar y los paisajes teñidos de tonos cálidos captan todas las miradas. Gracias a una combinación de factores, esta estación es la que más se disfruta para hacer running. A diferencia del verano, donde el calor puede resultar agobiante, o del invierno, cuando el frío desmotiva, esta estación, al igual que la primavera, ofrece las condiciones perfectas para hacer ejercicio al aire libre y salir a correr.

Más allá de que correr en esta época del año es más cómodo y tiene beneficios físicos, también tiene un impacto a nivel emocional. La liberación de endorfinas que genera este tipo de entrenamiento ayuda a enfrentar la llamada “depresión otoñal”, típica de la transición hacia estaciones más frías y con menos horas de luz. Además, es una buena manera de anticiparse al invierno fortaleciendo el sistema inmunológico.

En ese sentido, quienes estén pensando iniciarse en el running, este es el momento ideal, ya que el otoño es una especie de “punto medio” entre extremos, favoreciendo la adaptación del cuerpo y la formación del hábito sin grandes exigencias climáticas.

Running en otoño. Foto Freepik
Running en otoño. Foto Freepik

Los beneficios de hacer running en otoño

El running activa el sistema inmune de manera progresiva. Las temperaturas moderadas y el ejercicio al aire libre estimulan al cuerpo a adaptarse al entorno, volviéndolo más resistente a los virus y resfriados comunes. El aire más fresco y húmedo implica un mayor esfuerzo para el organismo, fortaleciendo sus defensas siempre que se mantenga una práctica equilibrada.

Además, el movimiento constante y el contacto con la naturaleza ayudan a disminuir el estrés y aumentar el bienestar emocional. La liberación de hormonas como la serotonina y la dopamina transforma el ejercicio en una herramienta valiosa para mejorar el estado de ánimo.

Un punto muy importante a tener en cuenta es elegir la ropa adecuada. Se recomiendan prendas transpirables que tengan propiedades térmicas para los días más fríos y así evitar que el sudor cause enfriamientos.

Running en otoño. Foto: Gemini IA.

Por otro lado, establecer una rutina es clave para salir de la zona de confort. Correr siempre a la misma hora y contar con una planificación de los entrenamientos son estrategias efectivas para mantener la motivación en el tiempo.

Además, tener un compañero o sumarse a un grupo puede ser de gran ayuda para comprometerse y evitar postergar las sesiones. Lo más importante: dejar de lado la presión. Si un día no se puede seguir la rutina, no pasa nada. Al día siguiente, se retoma como si nada hubiera ocurrido. La constancia se construye paso a paso.

Cómo empezar a correr desde cero: consejos clave para hacer running de forma segura y efectiva

Dolores Collante Mansilla, atleta y entrenadora de la Selección Nacional de Pentatlón Moderno, compartió algunos tips clave para iniciarse en este deporte lleno de beneficios. Estos consejos están diseñados para asegurar que cualquier principiante pueda disfrutar del running de manera segura y efectiva siempre acompañado de un profesional.

Running. Foto Freepik
Los beneficios del running. Foto Freepik

El primer paso para disfrutar del running es “empezar de menor a mayor, es decir, arrancar con un trote combinado con caminata”, explica la entrenadora. Este enfoque es fundamental para evaluar el estado físico inicial y evitar metas poco realistas. “Con el tiempo, se puede ir intensificando: reducir la caminata y sumar más minutos de trote”, agrega.

Además, destaca que “una buena hidratación es clave”, incluso cuando no hace calor. Muchas veces se subestima este aspecto en días frescos, pero la realidad es que es fundamental hidratarse, aunque no tengamos sed. También es muy importante para recuperarse más rápido después del entrenamiento.

Aunque la hidratación varía según cada persona y el tipo de ejercicio, hay pautas generales que ayudan: se recomienda tomar entre 400 y 600 ml de agua unas 2 horas antes de entrenar. Durante la actividad, si dura menos de una hora, alcanza con sorbos pequeños cada 15-20 minutos. Si supera la hora, conviene sumar bebidas isotónicas para reponer electrolitos, sobre todo en días calurosos. Todo esto, además de los 2 litros diarios recomendados.

Por otro lado, es fundamental usar la indumentaria y las zapatillas adecuadas para running, y realizarse los chequeos médicos correspondientes, especialmente uno cardiológico si es posible. Para asegurar un progreso adecuado y evitar lesiones, es clave que los entrenamientos sean supervisados por un profesional del deporte.

Cómo empezar a correr: la clave para alternar trote y caminata. Foto: Unsplash.

Cómo empezar a correr: la clave para alternar trote y caminata

La modalidad correr-caminar se adapta al estado físico de cada persona. “Para quienes nunca corrieron, una buena forma de empezar es alternar 30 segundos de trote suave con 30 segundos de caminata, repitiendo varias veces y evaluando cómo se siente el cuerpo". Sin embargo, es fundamental contar con la evaluación y el seguimiento de un profesional para asegurar un progreso adecuado.

Si la resistencia lo permite, “se puede aumentar a 40 segundos de trote por 20 de caminata”. Si resulta difícil controlar el tiempo, una opción es trotar una distancia fija, como 100 metros, y luego caminar esa misma distancia o hasta sentirse recuperado. “De esta forma, el progreso se vuelve más gradual”, señala.

Para quienes están pensando en empezar, esta puede ser la señal que necesitaban. No hay nada más gratificante que terminar la rutina, superar las propias expectativas y sorprenderse a uno mismo. ¿Qué estás esperando?