Gestionar el estrés es clave para vivir mejor. Foto Unsplash.
Gestionar el estrés es clave para vivir mejor. Foto Unsplash.

La salud mental fue infravalorada durante mucho tiempo y recién ahora se toma consciencia de su importancia para mejorar la calidad de vida de las personas y a su vez, alcanzar la longevidad. Tan es así que los expertos afirman que uno de los motivos por el que los humanos no llegan, por ejemplo, a los 150 años es porque no saben controlar el estrés.

En ese contexto, para combatir el envejecimiento, el Dr. Gary Small, experto en longevidad y director del Departamento de Psiquiatría y Medicina del Comportamiento en el Centro Médico de la Universidad Hackensack, dio a conocer los 5 hábitos claves, fundamentales para prevenir enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y otras formas de demencia.

Ancianos, longevidad, hábitos saludables. Foto: Unsplash
Ancianos, longevidad, hábitos saludables. Foto: Unsplash

Saber gestionar el estrés es clave para la longevidad. Foto: Unsplash

Longevidad: los hábitos para mejorar la calidad de vida y extenderla

Aprender a gestionar el estrés

Saber manejar el estrés mediante la meditación diaria, tan solo de 10 minutos, puede mejorar el estado de ánimo, aumentar la capacidad cognitiva y promover la relajación. Para esto, se recomienda:

  • Meditar ayuda a reducir la inflamación en el cuerpo.
  • Protege al cerebro de cambios que pueden desencadenar la demencia.
  • Actividades como el yoga combinan el control del estrés con el ejercicio físico.

Moverse y hacer ejercicio

La actividad física regular mantiene el cuerpo en forma y es clave también para la salud mental. El ejercicio cardiovascular mejora la circulación y fortalece el corazón, lo que reduce el riesgo de desarrollar enfermedades como el Alzheimer.

Ejercicio, bienestar. Fuente: Unsplash.
Ejercicio, bienestar. Fuente: Unsplash.

Cuando nos movemos, el cuerpo libera endorfinas. Fuente: Unsplash.

Cuando nos movemos, el cuerpo libera endorfinas y proteínas que mejoran la comunicación celular del cerebro, estabilizando el ánimo y fomentando un mejor ciclo de sueño. Para comenzar, las rutinas deben ser agradables y accesibles, así es más fácil de tomarlo como hábito.

Mantener una actitud positiva

El optimismo es un factor clave para una vida más larga y saludable. Las personas optimistas tienen un sistema inmunológico más fuerte, sufren menos dolores y disfrutan de una mejor calidad de vida. Además, ser positivo ayuda a gestionar el estrés, reduciendo el cortisol y evitando la inflamación crónica.

Llevar una dieta rica y variada

Una dieta equilibrada debe ser rica en frutas, verduras, granos enteros y grasas saludables, evitando azúcares añadidos y ultraprocesados. La dieta mediterránea es un buen ejemplo de alimentación que favorece la longevidad, ya que proporciona antioxidantes que combaten el estrés oxidativo.

Dieta mediterránea; alimentación; longevidad. Foto: Unsplash.
Dieta mediterránea; alimentación; longevidad. Foto: Unsplash.

Llevar una dieta rica en nutrientes es muy importante para la salud. Foto: Unsplash.

Ir al médico de forma regular

Las visitas médicas periódicas permiten detectar y tratar a tiempo enfermedades que, si se descuidan, pueden derivar en problemas graves como el Alzheimer. Es muy importante controlar la hipertensión, el colesterol alto y la diabetes, que son factores de riesgo para enfermedades neurodegenerativas.

Además, seguir las indicaciones de un médico y modificar el estilo de vida a tiempo, puede hacer una gran diferencia y ayudar a alcanzar la longevidad.