El plan de China para construir una constelación de satélites que controle Internet. Foto: Grok

Un equipo de la Universidad Nacional de Tecnología de Defensa de China presentó un ambicioso proyecto que propone crear una constelación global compuesta por 48.000 satélites multifuncionales, coordinados a través de una nube orbital compartida.

La idea apunta a revolucionar los sistemas de internet, comunicaciones y navegación, reemplazando las redes tradicionales por una infraestructura espacial gestionada mediante inteligencia artificial.

El país de Sudamérica con un ambicioso plan espacial. Foto: Freepik

Según los investigadores, la red tendría el potencial de ofrecer servicios personalizados a los 8.000 millones de habitantes del planeta, al mismo tiempo que reduciría los costos operativos y disminuiría la congestión en las órbitas terrestres bajas, uno de los principales desafíos del sector espacial.

El modelo, denominado OSSMC (Mega constelación abierta, compartida y sostenible), se apoya en dos pilares de innovación: una revolución del hardware y una revolución de los servicios.

A diferencia de los satélites tradicionales —limitados a una sola función, como comunicaciones, observación o navegación—, los nuevos dispositivos serían modulares e interconectados. Cada unidad integraría sensores, procesadores de inteligencia artificial y sistemas de red, lo que le permitiría adaptarse dinámicamente a distintas tareas.

Islandia busca obtener energía solar desde el espacio. Foto Noticias Ambientales.

De acuerdo con las simulaciones del equipo, este enfoque podría multiplicar por diez la cobertura actual y optimizar de manera significativa la eficiencia económica del sistema.

China y su internet satelital

La iniciativa también contempla la creación de una nube orbital, una plataforma que integraría los recursos satelitales y los distribuiría de manera inteligente, siguiendo una lógica similar a la de los servicios de computación en la nube.

Según sus desarrolladores, un usuario en tierra podría conectarse desde su teléfono y acceder a servicios satelitales bajo demanda, del mismo modo que se solicita un viaje a través de una aplicación de transporte. Las pruebas del modelo arrojaron una tasa de éxito del 97%, lo que sugiere una conexión más fluida, estable y adaptable.

De este modo, el sistema podría transformar el uso del espacio, convirtiendo a los satélites en computadoras universales capaces de ejecutar múltiples funciones y brindar servicios en tiempo real a escala global.