Compartir no es lo suyo: estos son los signos más tacaños del zodiaco
Aunque todos los signos tienen grandes cualidades, dentro de algunos de ellos hay algo que se encuentra algo corrompido. Descubrí cuáles son.

La astrología suele atribuir a los signos del zodiaco ciertas cualidades y falencias que pueden afectar a las personas. Ciertos rasgos negativos son bastante perjudiciales, aunque es importante recordar que cada persona es mucho más que su signo solar.

Y si bien es cierto que mezquindad o generosidad depende de la educación, el contexto y la personalidad individual, lo cierto es que hay algunos signos que tienen esta tendencia, aunque tengan muchísimas otras cualidades.
De hecho, hay tres signos en particular que son señalados como "mezquinos" o "miserables" en términos emocionales o materiales, ya que son implacables y hasta un poco celosos de sus propios objetos y propósitos.
Cuáles son los signos más miserables y mezquinos del zodíaco
- Virgo
Virgo puede ser muy perfeccionista y detallista. En su versión más negativa, esto se traduce en tacañería emocional o material, excesiva crítica, y dificultad para compartir recursos si no está todo bajo control.

Puede no ser generoso con halagos, afecto o dinero. Le cuesta soltar el control o confiar en que el otro hará las cosas “bien”.
- Capricornio
Capricornio es ambicioso, precavido y muy consciente del esfuerzo que le toma conseguir lo que tiene. En su versión más rígida, puede parecer calculador, poco desprendido o fríamente práctico.

Puede medir demasiado el costo-beneficio de ayudar a otros, y poner el éxito personal por encima del bienestar común. También se lo acusa de "ahorrativo extremo" en ocasiones.
- Escorpio
Por su intensidad emocional y su tendencia a la desconfianza, Escorpio puede parecer emocionalmente mezquino o manipulador, especialmente cuando se siente vulnerable. Se cerrará a los demás y no temerá a irse sin dar ningún tipo de explicación.

Este signo es complejo y muchas veces malinterpretado, especialmente cuando se trata de emociones profundas, control y confianza. Se lo suele asociar con “mezquindad” —aunque no en el sentido material clásico, sino más bien emocional o afectivo.


















