Estados Unidos y Donald Trump quieren explotar los recursos naturales de Venezuela.
Estados Unidos y Donald Trump quieren explotar los recursos naturales de Venezuela. Foto: REUTERS

El secretario del Interior de los Estados Unidos, Doug Burgum, busca que su país tenga mayor acceso a las reservas de minerales críticos y oro en Venezuela, más allá del que ya posee en cuanto a petróleo.

En ese sentido, la idea de Burgum es que el país presidido interinamente por Delcy Rodríguez desde la captura de Nicolás Maduro se abra más aún a la inversión estadounidense.

EE.UU. apunta a extraer diamantes, oro y tierras raras de Venezuela

Hay un compromiso por parte de funcionarios de la Administración del presidente Donald Trump para acelerar el acceso de Washington a los minerales venezolanos, como oro, diamantes y también tierras raras.

Además del petróleo, interesan otros recursos naturales a EE.UU. en Venezuela. Foto: Proactive Investors

La visita de Burgum coincidió con el anuncio del Departamento de Estado estadounidense acerca del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre su país y Venezuela, además de las consulares.

Desde la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 2026, el gobierno de Donald Trump ha pasado a supervisar en gran medida la industria petrolera de Venezuela, con la intención de revertir años de caída en la producción y reactivar el principal motor económico del país.

Sin embargo, replicar esa estrategia en el sector minero venezolano podría resultar mucho más complejo. A diferencia del petróleo, cuya infraestructura ya existe aunque esté deteriorada, buena parte de los recursos minerales del país permanece prácticamente sin explotar y se encuentra en zonas de difícil acceso.

Venezuela posee amplias reservas de oro, bauxita, tungsteno y otros minerales estratégicos, pero muchos de esos yacimientos están ubicados en regiones selváticas del sur del país, algunas de ellas dentro de áreas protegidas. Esta situación plantea obstáculos logísticos, ambientales y políticos para cualquier intento de explotación a gran escala.

A esto se suma que el sector minero también fue fuertemente nacionalizado durante los años de gobierno del chavismo, lo que dejó una estructura estatal con escasa inversión y capacidades limitadas para desarrollar proyectos de gran envergadura.

Los especialistas también sostienen que el país sudamericano podría contar con importantes depósitos de coltán, un mineral clave en la fabricación de condensadores utilizados en dispositivos electrónicos como computadoras portátiles, teléfonos inteligentes y otros equipos tecnológicos.

Donald Trump.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Foto: REUTERS

No obstante, la falta de infraestructura, la ubicación remota de los yacimientos y los desafíos ambientales hacen que la explotación de estos recursos sea mucho más compleja que la reactivación de la industria petrolera.

La administración de Donald Trump asegura haber obtenido más de 1.000 millones de dólares por la venta de petróleo venezolano tras el incremento de la producción en los últimos dos meses, una parte de cuyos ingresos -varios cientos de millones- habría sido transferida nuevamente a las arcas de Venezuela como parte del nuevo esquema de control y comercialización del crudo.

Al mismo tiempo, Washington ha intensificado su presión sobre Caracas para que suspenda el envío de petróleo a Cuba, históricamente uno de los principales destinos del crudo venezolano, en el marco de su estrategia para aislar económicamente al gobierno de la isla.