Crisis global del agua: la ONU advierte que los sistemas hídricos ya están en bancarrota. Foto: Reuters.
Crisis global del agua: la ONU advierte que los sistemas hídricos ya están en bancarrota. Foto: Reuters.

La crisis del agua alcanzó un punto crítico sin precedentes. El planeta está ingresando en una etapa de “bancarrota hídrica global”, un concepto que redefine la gravedad del escenario actual y marca un quiebre respecto de las advertencias tradicionales sobre el estrés hídrico.

Así lo sostiene un nuevo informe del Instituto de la Universidad de las Naciones Unidas para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud (UNU-INWEH), que alerta que ríos, lagos y acuíferos se están agotando a un ritmo muy superior a su capacidad natural de recuperación.

El informe constata que 25 países, que representan el 25 % de la población mundial, sufren cada año un estrés hídrico extremadamente alto. Foto Unsplash.
Crisis global del agua: la ONU advierte que los sistemas hídricos ya están en bancarrota. Foto: Unsplash.

Según el documento, décadas de sobreexplotación, contaminación, destrucción ambiental y presión climática llevaron a numerosos sistemas hídricos a un punto de no retorno. En este contexto, los expertos consideran que los conceptos utilizados hasta ahora ya no alcanzan para describir la magnitud del problema.

“El estrés hídrico y la crisis del agua ya no son descripciones suficientes de las nuevas realidades hídricas del mundo”, señala el informe.

Los autores sostienen que estas expresiones se utilizaban como advertencias tempranas, cuando aún era posible revertir el rumbo. Sin embargo, el planeta ya habría ingresado en una nueva fase. Estos términos se “enmarcaron como alertas sobre un futuro que aún se podía evitar” cuando el mundo ya había pasado a una “nueva fase”, indica el documento.

Sistemas hídricos en quiebra y riesgos globales

El profesor Kaveh Madani, director de INWEH, fue contundente al presentar el informe. En un comunicado afirmó que “este informe establece una verdad incómoda: muchas regiones están viviendo por encima de sus medios hidrológicos y muchos sistemas críticos de agua ya están en bancarrota”.

Si bien aclaró que no todos los países atraviesan esta situación, Madani advirtió que la cantidad de sistemas críticos afectados es suficiente como para que “el panorama global de riesgo” haya sido alterado de forma fundamental.

Sequía en Amazonas. Foto: EFE.
Crisis global del agua: la ONU advierte que los sistemas hídricos ya están en bancarrota. Foto: EFE.

Entre las regiones más comprometidas, el informe identifica al Medio Oriente, el Norte de África, partes del sur de Asia y el suroeste de Estados Unidos, donde el río Colorado y sus embalses “se han convertido en símbolos de un agua prometida en exceso”.

Las cifras que reflejan un colapso

Los datos incluidos en el informe refuerzan la gravedad del diagnóstico. Más del 50% de los grandes lagos del planeta perdió agua desde principios de la década de 1990. Además, el 50% del agua de uso doméstico y más del 40% del agua destinada al riego agrícola provienen de aguas subterráneas, mientras que el 70% de los grandes acuíferos muestra tendencias de declive a largo plazo.

A esto se suma la desaparición de 410 millones de hectáreas de humedales en los últimos 50 años, una superficie comparable a la de la Unión Europea. Más del 30% de la masa de los glaciares se perdió desde la década de 1970 y numerosos ríos ya no llegan al mar durante ciertos períodos del año.

El impacto humano es igualmente alarmante. Entre 2022 y 2023, más de 1.800 millones de personas vivieron en condiciones de sequía, mientras que 4.000 millones enfrentan escasez grave de agua al menos un mes al año. El valor anual de los servicios ecosistémicos perdidos por la desaparición de humedales asciende a 5,1 billones de dólares.

Madani explicó que la bancarrota hídrica también es global porque sus consecuencias se propagan. La agricultura representa la inmensa mayoría del uso de agua dulce, y los sistemas alimentarios están estrechamente interconectados a través del comercio y los precios”.

El informe plantea que la bancarrota hídrica debe ser reconocida formalmente y entendida no solo como un problema técnico, sino como un desafío político y social. Advierte que “no es meramente un problema hidrológico, sino una cuestión de justicia con profundas implicaciones sociales y políticas, que requiere atención al más alto nivel de los gobiernos y cooperación multilateral”.

Crisis hídrica. Foto: Unsplash
Crisis global del agua: la ONU advierte que los sistemas hídricos ya están en bancarrota. Foto: Noticias Ambientales.

En la misma línea, el subsecretario general de la ONU Tshilidzi Marwala, rector de la UNU, afirmó que “la bancarrota hídrica se está convirtiendo en un motor de fragilidad, desplazamientos y conflicto”.

Pese a la dureza del diagnóstico, Madani aclaró que el mensaje no apunta al desaliento. Declarar la quiebra no consiste en rendirse; consiste en empezar de nuevo. Al reconocer la realidad de la bancarrota hídrica, por fin podremos tomar las decisiones difíciles que protegerán a las personas, a las economías y a los ecosistemas”, concluyó.

El informe, basado en datos existentes y en un estudio revisado por pares que será publicado en la revista Water Resources Management, busca redefinir el debate global. En palabras de Tim Wainwright, director ejecutivo de WaterAid, captura una dura verdad: la crisis hídrica mundial ha cruzado un punto de no retorno”, aunque algunos científicos advierten que el impacto varía según la región y que una declaración general podría invisibilizar avances locales.