
Una mujer de 75 años fue víctima de una estafa bancaria mediante una página falsa de home banking y perdió casi $6 millones de su cuenta. El episodio ocurrió el 11 de julio de 2024 y terminó con una sentencia del Juzgado en lo Civil y Comercial N.º 19 de La Plata, que condenó a la entidad financiera a pagarle $11.199.999,94 más intereses, al considerar que existieron fallas en la seguridad.
Cómo fue la estafa bancaria que terminó con el robo de casi $6 millones
Todo comenzó cuando la mujer intentó ingresar a su cuenta bancaria desde una computadora. Para hacerlo, buscó la página del banco a través de Google, pero terminó accediendo a un sitio falso que imitaba la apariencia de la web oficial.
Sin darse cuenta de que podría ser una estafa, ingresó su usuario y contraseña. Luego, la página le solicitó un código de seis dígitos que había recibido por correo electrónico para verificar su identidad. Tras completar ese procedimiento, logró entrar a su cuenta y descubrió que se habían realizado seis transferencias de $999.999,99 cada una, dirigidas a destinatarios que desconocía.

Los movimientos se concretaron en pocos minutos y provocaron la pérdida de $5.999.999,94. Según la presentación judicial, cuatro millones de pesos estaban originalmente constituidos en un plazo fijo.
La víctima reclamó ante el banco y presentó una denuncia penal. Sin embargo, al no obtener una respuesta favorable, decidió llevar el caso a la Justicia.
Por qué la Justicia responsabilizó al banco y cuánto deberá pagarle
Durante el juicio, la entidad financiera sostuvo que las operaciones habían sido autorizadas mediante el usuario, la contraseña y un segundo factor de autenticación. Por ese motivo, argumentó que la responsabilidad correspondía a la clienta.
Sin embargo, la jueza consideró que el banco no había adoptado medidas suficientes para detectar movimientos sospechosos. Entre las irregularidades identificadas figuraron el aumento inmediato del límite de transferencias, la incorporación de nuevos beneficiarios y el envío de dinero hacia cuentas de otra provincia.
También se tuvo en cuenta que la entidad no aportó toda la documentación requerida durante las pericias y que no conservaba determinados registros técnicos necesarios para reconstruir las operaciones.
La sentencia estableció una condena de $11.199.999,94, distribuida de la siguiente manera:
- $5.999.999,94: devolución del dinero sustraído.
- $1.200.000: indemnización por daño moral.
- $4.000.000: multa civil por las deficiencias atribuidas al banco.
El monto deberá abonarse dentro de los diez días posteriores a que la sentencia quede firme, con los intereses correspondientes y las costas del proceso.

Qué hacer si roban dinero de una cuenta bancaria mediante una estafa virtual
El caso pone el foco en las obligaciones de seguridad de las entidades financieras frente a operaciones que se apartan del comportamiento habitual de sus clientes. La entrega de credenciales mediante un engaño no elimina automáticamente la posibilidad de reclamar por eventuales fallas del banco.
Según el Banco Central de la República Argentina (BCRA), quienes detecten transferencias desconocidas deben comunicarse inmediatamente con su entidad financiera, solicitar el bloqueo de accesos comprometidos y realizar un reclamo formal.
Si transcurren al menos diez días hábiles sin una solución satisfactoria, pueden presentar el caso ante el BCRA, aportando el número de reclamo, los comprobantes y la información de las operaciones cuestionadas. El organismo también recomienda ingresar a los bancos únicamente mediante sus aplicaciones o páginas oficiales y evitar compartir claves o códigos de verificación.
En el caso de La Plata, la obligación de pago quedará sujeta a la firmeza de la sentencia. El fallo refleja la relevancia que pueden tener los controles sobre transferencias inusuales al analizar la responsabilidad de una entidad financiera.





















