5 plantas ideales para el balcón que ayudan a mejorar el aire y crear un microclima más saludable
Cinco plantas muy elegidas para balcones destacan por su resistencia, bajo mantenimiento y capacidad de mejorar el microclima: ayudan a regular la humedad, favorecer la circulación del aire y crear espacios más frescos y agradables, combinando estética y beneficios ambientales.

La elección de plantas para el balcón ya no se limita a sumar verde. En los últimos años creció el interés por especies que puedan aportar beneficios ambientales: regular la humedad, refrescar los espacios exteriores y mejorar la circulación del aire. Aunque el concepto de “plantas que limpian el aire” suele simplificar procesos mucho más complejos, varias especies sí contribuyen a generar ambientes más agradables, especialmente en departamentos donde el balcón funciona como una extensión vital del hogar.
A continuación, un repaso por cinco plantas populares que muchos eligen para su balcón por su resistencia, estética y capacidad de influir positivamente en el microclima del espacio.
1. Potus: el clásico que nunca falla
El potus (Epipremnum aureum) se ha convertido en una presencia casi obligatoria en balcones urbanos. Su fama creció gracias a investigaciones que analizaron su capacidad para absorber compuestos orgánicos volátiles en condiciones controladas, aunque estos resultados no se trasladan literalmente a la vida cotidiana. Aun así, su valor radica en su enorme adaptabilidad: tolera luz indirecta, se desarrolla con rapidez y requiere mínimos cuidados.

En balcones semicubiertos puede funcionar como una “cortina verde” que suaviza la radiación solar, aporta sombra y genera sensación de frescura. Esto explica por qué es de las primeras opciones al decorar espacios exteriores reducidos.
2. Sansevieria: resistente, vertical y de bajo mantenimiento
La sansevieria —conocida también como lengua de suegra— destaca por su fortaleza. Tolera sequías, descuidos, vientos y cambios bruscos de iluminación. Esta resistencia la convierte en una aliada ideal para balcones expuestos o con poco tiempo de mantenimiento.
Suele asociarse con la idea de “purificar el aire” debido a su intercambio gaseoso nocturno, aunque este aporte no equivale a una limpieza significativa del ambiente. Sin embargo, sí influye en la humedad y en la sensación general de confort. Su crecimiento vertical permite sumar vegetación sin ocupar demasiado espacio, un beneficio clave para balcones pequeños.
3. Espatifilo: elegancia y frescura en un mismo lugar
El espatifilo o lirio de la paz aporta un toque decorativo gracias a sus flores blancas y su follaje brillante. A diferencia de otras plantas resistentes, requiere algo más de atención: riego regular, luz indirecta y cierta humedad ambiental.
Pese a esa demanda extra de cuidado, su presencia transforma visualmente el balcón. Es ideal para quienes buscan un rincón verde más estético sin renunciar a los beneficios ambientales que genera una planta con buena capacidad de adaptación.
4. Hiedra inglesa: versátil y con gran capacidad de adaptación
La hiedra inglesa destaca por su facilidad para adaptarse a distintos entornos, desde sombra hasta luz indirecta. Según estudios recopilados en análisis posteriores, puede absorber formaldehído presente en materiales y productos domésticos, una propiedad que la vuelve atractiva para quienes buscan mejorar condiciones ambientales en espacios reducidos.

Es excelente para balcones donde se busca cubrir barandas, muros o crear pequeños muros verdes naturales.
5. Ficus: un toque natural de presencia y estructura
El ficus —tanto en sus variedades benjamina como robusta— es una planta popular por su porte y estructura. Además de su atractivo estético, puede contribuir a reducir contaminantes interiores según estudios que analizan su capacidad para absorber formaldehído.
En balcones luminosos, sin sol directo, se convierte en un punto focal que suma frescura y vida al espacio exterior.

Un balcón más verde, saludable y funcional
Estas cinco plantas no solo embellecen el balcón: contribuyen a crear microclimas más frescos, mejorar la circulación del aire y aportar una atmósfera agradable. Aunque no reemplazan sistemas de ventilación o purificación, sí ofrecen beneficios tangibles para quienes buscan un entorno más equilibrado y natural.














