Estados Unidos cambió su pirámide alimenticia: el impacto que tendrán las nuevas pautas dietéticas en supermercados y consumidores
Las directrices dietéticas recientes refuerzan la importancia de las proteínas y los lácteos, advierten sobre el exceso de azúcar y ultraprocesados, y marcan el rumbo de los hábitos de consumo en los estadounidenses de cara a los próximos cinco años.

Estados Unidos redefinió su pirámide alimenticia con las nuevas directrices dietéticas publicadas por el Departamento de Salud y Servicios Humanos y el Departamento de Agricultura. Entre los principales cambios, las proteínas y los lácteos ganan protagonismo, mientras que el consumo de azúcar y alimentos ultraprocesados es desaconsejado con advertencias más claras.
Estos lineamientos reflejan un enfoque conocido como MAHA “Make America Healthy Again” (Hacer a Estados Unidos saludable de nuevo), promoviendo incluso grasas saturadas, un punto que generó cierta controversia. Sin embargo, para el consumidor promedio, los cambios en los supermercados serán graduales.

“Creo que refuerza mucho de lo que el consumidor sabe sobre los beneficios de las proteínas, la necesidad de evitar el exceso de calorías en ciertas categorías y tratar de evitar el exceso de azúcar”, afirmó Michael Swanson, economista agrícola jefe del Instituto Agroalimentario Wells-Fargo. “Creo que esto es la continuación de un mensaje que han escuchado durante muchos años”.
Las pautas alimentarias se actualizan cada cinco años y orientan programas federales como SNAP y WIC, además de las escuelas públicas.
Aunque son solo recomendaciones para la población en general, los hábitos de alimentación saludable ya están arraigados: más de la mitad de los estadounidenses considera importante comer sano, según Pew Research Center, y el 76% prefiere cuidar su salud mediante la alimentación antes que con medicamentos, según Deloitte Center for Health Solutions.

¿Las marcas responden a las necesidades de los consumidores?
Las marcas de consumo sí se adaptaron a estas tendencias. PepsiCo planea lanzar productos con más fibra y proteína, y resaltó que sus papas Lay’s están hechas con ingredientes reales.
Kraft Heinz eliminó colorantes artificiales y reorganizó su compañía ante la demanda de opciones más saludables, mientras que Kellogg apostó por alimentos de origen vegetal y consolidó su división de cereales y snacks.
El enfoque en proteínas impulsó la creación de productos enriquecidos en este macronutriente, desde panqueques y cereales hasta las Pop-Tarts con proteína. Incluso la cadena de cafeterías Starbucks anunció la inclusión de proteína en su espuma fría.

Aunque los estantes de los supermercados no reflejarán cambios inmediatos, el mensaje es claro: la alimentación saludable marca la pauta en Estados Unidos.
“Las empresas de alimentos se mantienen al tanto de lo que se vende bien y de lo que impulsa esas ventas”, concluyó Swanson. “Hay una retroalimentación entre el consumidor que lo solicita y las empresas de alimentos que se movilizan para ofrecérselo”.


















