La forma correcta de cocinar la remolacha para aprovechar todos los nutrientes.
La forma correcta de cocinar la remolacha para aprovechar todos los nutrientes.

La remolacha es una verdura que suele dividir opiniones: hay quienes no la pueden ver y quienes aman su sabor. Para estos últimos, hay algunos tips a tener en cuenta a la hora de cocinarla, que pueden marcar la diferencia en cuanto a su calidad nutricional.

Su atractivo va mucho más allá de su color intenso y su dulzor natural. La remolacha es un alimento delicado: la manera en que se cocina influye directamente en su sabor, su textura y en la cantidad de nutrientes que finalmente se conservan al momento de consumirla.

Este vegetal aporta fibra, antioxidantes, folatos, potasio y compuestos bioactivos como las betalaínas, responsables de ese tono rojo violáceo tan característico. El desafío aparece cuando estos nutrientes, muchos de ellos sensibles al calor o solubles en agua, se pierden durante una cocción inadecuada.

La remolacha es una verdura que suele dividir opiniones. Foto: Unsplash.

El exceso de hervor o los tiempos prolongados pueden convertir a la remolacha en una verdura apagada, blanda y con menos beneficios nutricionales. Por eso, conocer cómo responde frente a los distintos métodos de cocción resulta fundamental para aprovecharla mejor.

Claves para cocinar remolacha sin perder sabor ni nutrientes

  • Cocinarla siempre con cáscara. La piel actúa como una protección natural que conserva los jugos, el color y los azúcares. Una vez cocida, se retira fácilmente con las manos o un cuchillo.
  • Evitar cortarla antes de llevarla al fuego. Cuanto más entera se cocine, menor será la pérdida de minerales y mejor se mantendrá su textura.
  • Usar poca agua en el hervor. No hace falta cubrirla en exceso. Con apenas agua suficiente para taparla se logra una cocción pareja y se reduce la dilución de nutrientes.
  • Empezar la cocción en agua fría. Este detalle permite que el calor actúe de forma gradual, cuidando tanto el sabor como la estructura del vegetal.
  • Salar desde el comienzo. Un toque de sal ayuda a fijar el color y resalta la dulzura natural de la remolacha sin necesidad de excesos.
  • Mantener un hervor suave y controlar los tiempos. El fuego fuerte daña las fibras y apaga el sabor. Lo ideal es una cocción a fuego medio durante 30 a 60 minutos, según el tamaño. Está lista cuando se atraviesa fácilmente con un cuchillo.
  • Optar por el vapor para preservar nutrientes. Al no entrar en contacto directo con el agua, este método conserva mejor minerales y antioxidantes, logrando un sabor más concentrado.
  • Elegir el horno para realzar su dulzor. Asada entera o envuelta en papel aluminio, la remolacha se cocina en sus propios jugos y desarrolla un perfil más intenso y profundo.
  • Evitar temperaturas demasiado altas. El azúcar natural puede caramelizarse de más y adquirir notas amargas. Paciencia y horno moderado son la clave.
  • No enfriarla bruscamente. Dejarla reposar permite que la textura se asiente. El agua fría puede volverla acuosa.
  • Pelar y cortar después de la cocción. Así mantiene mejor su consistencia y queda lista para ensaladas, purés o platos calientes.
Remolacha. Foto: Unsplash
La forma correcta de cocinar la remolacha para aprovechar todos los nutrientes.

Desde el enfoque nutricional, conviene tener en cuenta que vitaminas como el ácido fólico se degradan con cocciones prolongadas. Por eso, los métodos más suaves, como el vapor o el horno, son los más recomendados si se busca conservar su valor nutricional. Aun así, incluso cocida, la remolacha sigue aportando fibra y antioxidantes que resisten bien el calor.

Cocinar remolacha no es complicado, pero sí requiere atención. Respetar la piel, controlar los tiempos y elegir el método adecuado puede convertir a una verdura subestimada en una verdadera protagonista del plato. Bien tratada, la remolacha responde con sabor, buena textura y nutrientes que realmente valen la pena.

Los beneficios del jugo de remolacha para mejorar el rendimiento durante el ejercicio: cuándo y cómo consumirlo

La remolacha es un alimento que contribuye a mejorar el rendimiento deportivo. La Australian Sports Commission la clasifica dentro del grupo A, donde se incluyen alimentos y suplementos con “sólida evidencia científica para su uso en situaciones específicas del deporte mediante protocolos basados en la evidencia”.

En este mismo grupo se encuentran también la creatina, los geles y bebidas deportivas, la cafeína, entre otros.

Los beneficios del jugo de remolacha para mejorar el rendimiento durante el ejercicio. Foto: Freepik.

¿Por qué la remolacha mejora el rendimiento deportivo?

Según explica la nutricionista Sofía Martínez, a través de su cuenta de Instagram (@nutri.sm) la remolacha tiene nitratos inorgánicos que, al ingerirlos, se transforma en óxido nítrico en nuestro cuerpo.

El óxido nítrico lo que hace es dilatar y ensanchar los vasos sanguíneos, por lo que el flujo sanguíneo va a ser mucho más rápido. Como consecuencia, va a llevar más oxígeno al músculo y más nutrientes.

Además, la remolacha aporta un montón de antioxidantes que ayudan al momento de realizar deporte. Durante la actividad física, se generan sustancias inflamatorias y lo que hace el antioxidante es bajar esa inflamación.

Por ese motivo, mejora el rendimiento deportivo, aumenta la energía y optimiza también la recuperación.

Los beneficios del jugo de remolacha para mejorar el rendimiento durante el ejercicio. Foto: Freepik.

Cómo hacer jugo de remolacha

Ingredientes

  •  2 remolachas medianas
  •  Agua
  •  1/2 limón
  •  Azúcar o edulcorante

Paso a paso

  1. Preparar la remolachasacar las hojas y la punta de la raíz. Lavar bien la para eliminar cualquier suciedad. Pelarla si se busca un sabor suave, aunque también se puede dejar la piel, pero el jugo quedará más amargo. Cortar la remolacha en piezas alargadas y luego en cubos pequeños.
  2. Licuar los ingredientes: colocar los cubos de remolacha en la licuadora y añadir una taza de agua fría. Exprimir medio limón y agregar a la licuadora (se puede colar el jugo para evitar restos de pulpa). Licuar a potencia media hasta que todos los ingredientes estén bien integrados y el jugo quede homogéneo. Si queda muy espeso, añadir un poco más de agua.
  3. Endulzar y complementar (opcional): ajustar el sabor con azúcar, miel o edulcorante al gusto. También se puede añadir otras frutas o verduras, como manzana o zanahoria, para obtener un jugo más nutritivo y con más vitaminas.
  4. Servir: se sirve frío y se consume de inmediato para aprovechar todos sus nutrientes.

Con solo seguir unos pasos sencillos, es posible preparar un jugo de remolacha lleno de beneficios para el cuerpo. Este alimento se vuelve un gran aliado, especialmente para quienes practican deporte y buscan mejorar su rendimiento, aumentar la energía y favorecer la recuperación.